El encarcelamiento de las personas produce efectos en sus ámbitos social, familiar e incluso psicológico, tema que puede ser más complejo para los adultos mayores y que motivó al equipo de la DRMS para participar en un estudio cualitativo conjunto con las escuelas de Medicina de la Universidad de Chile y de Derecho de la Universidad Finis Terrae para explorar la situación de los internos de ese grupo etáreo.

Fuente: Defensoría

De acuerdo con la experiencia internacional, las personas mayores con demencia constituyen una población estigmatizada, tanto por la edad como por su deterioro cognitivo-conductual. Y en el caso de las personas privadas de libertad esto podría verse incrementado, pues al envejecer podrían desarrollar algunas dolencias mentales o la pérdida de habilidades cognitivas, transformándose así en un grupo social aún más vulnerable e invisibilizado.

Con el fin de conocer el estado psicológico de la población penal mayor de 70 años, la Defensoría Regional Metropolitana Sur (DRMS) coordinó un trabajo de campo con el médico neurólogo Patricio Fuentes, académico de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, quien junto con su equipo preparó una ficha clínica para que sea aplicada a los hombres y mujeres de la tercera edad que están privados de libertad.

En los últimos días, el equipo realizó las primeras entrevistas a 22 imputados de la cárcel Santiago 1, quienes contestaron la ficha clínica que fue aplicada por el propio doctor Fuentes, la psicóloga Liliana Hermosilla, de la DRMS y tres egresadas de psicología de la Universidad de Chile.

RESULTADOS Y UTILIDAD DEL ESTUDIO
Según los encargados del estudio, se pretende “detectar, cuantificar y caracterizar la condición de demencia y su nivel de asistencia en un grupo representativo de personas de 70 años y más recluidas -en calidad de imputados o condenados- en recintos penales de Santiago”.

Las encuestas continuarán aplicándose en los próximos días a internas de las cárceles femeninas de Santiago y San Miguel, así como de la población penal masculina de los Centros de Detención Preventiva (CDP) de Talagante y Puente Alto.

Los resultados y análisis de la información levantada podrán conocerse en los próximos meses y servirán de antecedente para orientar el trabajo de los equipos de defensa penal pública, así como para un análisis académico más profundo sobre la situación de este grupo específico de adultos mayores.