En fallo unánime la Cuarta Sala de la Corte Suprema ordenó a la empresa Compañía de Petróleos de Chile, Copec, pagar una indemnización de perjuicios por daño emergente de $400.000.000 (cuatrocientos millones de pesos) por los daños provocados por derrame de hidrocarburos en centro de miticultura (cultivo de mariscos), ubicada en la isla Quilhua, comuna de Calbuco.

Tras el análisis de los antecedentes, el pleno acogió recurso de casación en la forma, revocando la sentencia recurrida, dictada por la Corte de Apelaciones de Valparaíso y colocando una sentencia de reemplazo, tras considerar que la empresa demandada es responsable por las pérdidas causadas al demandante, dueño de la empresa Cultivos Marinos y Agrícolas Gemar Limitada, en septiembre de 2011.

“Que a partir de los medios de prueba incorporados por el actor, tanto en primera como en segunda instancia, es posible tener por acreditada la existencia de un daño material efectivo en perjuicio del actor, derivado de la destrucción de importantes cantidades de recursos hidrobiológicos que iban a ser destinados a la explotación comercial, y que no pudieron comercializarse atendido el derrame de hidrocarburos ocasionado por la empresa demanda”, plantea el fallo.

Los ministros plantearon que en eEl informe económico-financiero de perjuicios emanado del ingeniero, corrobora la pérdida de un inventario productivo del actor, atendido el valor de venta y comercialización de los recursos hidrobiológicos, una pérdida patrimonial ascendente a la suma de $592.710.000 (Quinientos noventa y dos millones setecientos diez mil pesos) que corresponden al inventario existente en el centro de cultivo del actor al momento del derrame, consistente en 2.950.000 ostras y 187.000 kilos de choritos, confirmando que dicha empresa se vio en la imposibilidad de reiniciar operaciones de producción y comercialización hasta la orden de reapertura por parte de la autoridad sanitaria”.

Los elementos probatorios rendidos por la parte demandante, resultó acreditada la existencia de un daño material causado con ocasión de los hechos que se tuvieron por acreditados, imputables a la demandada y para la determinación del monto a indemnizar, si bien es posible utilizar como parámetro aquellas sumas de dinero indicadas, lo cierto es que, tal como los mismos documentos e informes refieren, dichas cantidades dicen relación con el precio del producto final de comercialización y venta, por lo que resulta prudente, atendida las reglas de la lógica y las máximas de la experiencia, fijar una suma que satisfaga, de una manera razonable, aquellos perjuicios causados por la pérdida de toda la producción del actor, que esta Corte fijará en la suma que se indicará, descontando, en forma aproximada, un 20% de la suma propuesta, en atención a los diversos costos de operaciones propios del giro”, concluyeron.