Con 10 votos a favor de los 19 ministros titulares, el Pleno de la Corte Suprema eligió la tarde de este martes a Rodrigo Pica para un nuevo periodo como ministro del Tribunal Constitucional en uno de los tres cupos que corresponde designar al máximo tribunal.

La decisión fue tomada luego de escuchar las exposiciones realizadas por los siete postulantes en una audiencia en modalidad online. Cada postulante tuvo 15 minutos para realizar su exposición. Luego de finalizar las exposiciones, la ministra vocera Gloria Ana Chevesich comunicó los resultados del pleno que daban como ganador a Pica y dejaban a Susana Ponce de León Salucci con 5 votos, Eduardo Sepúlveda Crear con 3 votos y Alejandra Pozo Cortés con un voto.

Durante su alocución Pica resaltó el trabajo que realizó durante el año y tres meses que ocupó el cargo asegurando que manifestó “votos y opciones de garantía de derechos fundamentales, de libertades, de igualdades, de no discriminación, de debido proceso, taxatividad penal, medio ambiente, derechos laborales y sociales, entre otros. Además de claras y explícitas opciones de resguardo de las potestades constitucionales del Poder Judicial, frente a proyectos de ley que han buscado limitar sus atribuciones de conocer y resolver conflictos, por la vía de eliminar atribuciones de ponderación y graduación a los tribunales en materia tan sensible como el proceso penal, la aplicación de penas, el acceso a penas alternativas, la libertad personal, materia de extranjería y otras del contencioso administrativo”.

Además señaló que ejerció el cargo “fundado siempre en derecho y con la mayor profundidad y seriedad posible en el afán de generar razonamiento jurídico, en un órgano que ha de ser un tribunal colegiado, redactando votos particulares y disidencias, determinando así mayorías ajustadas en temas tan relevantes como penas de presidio efectivo, fuero maternal, poderes fiscalizadores y sancionadores, entre otros”.

Detalló que es necesario fortalecer el carácter de órgano jurisdiccional del Tribunal Constitucional, para ello asegura este “debe ser perfilado como un tribunal colegiado y no como un órgano impropio devenido en una suerte de tercer cámara, sin legitimidad de urna”.

Pica sentenció que el Tribunal Constitucional “no es una cámara legislativa, porque un juez de verdad no tiene agenda, no tiene programa, no tiene programa de gestión”, sino que se trata de un tribunal especializado que ve “el conflicto constitucional de los poderes de la polis y el de los ciudadanos frente a ellos, acentuando así la exigencia de imparcialidad y de especialización en el derecho público”.

El nuevo ministro del Tribunal Constitucional detalló que la existencia de un modelo concentrado y concreto de control de constitucionalidad de la ley, “abre en nuestro país una serie de desafío que deben ser bien abordados por motivos de equilibrios de poder y de armonía interinstitucional”, considerando “la última ratio de control constitucional de toda declaración de inconstitucionalidad y a la necesidad de diálogo interinstitucional entre la jurisdicción ordinaria y la jurisdicción constitucional”.

Además señaló que se hace necesario el diálogo jurisprudencial entre los tribunales del orden interno y los tribunales internacionales de derechos humanos, ya que considera que “un control como el de la inaplicabilidad por inconstitucionalidad de precepto de ley, obliga a examinar de cierta forma el caso concreto pendiente, lo cual debe hacerse sin invadir las atribuciones del tribunal pendiente y en una aproximación al caso, que no puede sino ser la que tendría el propio Poder Judicial”.

El abogado de la Universidad Central y Magister en Derecho Constitucional de la Universidad de Talca ocupará el cargo de ministro del Tribunal Constitucional por nueve años.