Rodrigo Pica Flores asumió como ministro del Tribunal Constitucional en el que podría denominarse el momento más “turbulento” que la institución ha tenido y que estuvo caracterizada por el cuestionamiento al funcionamiento administrativo y el abordaje de temas de relevancia pública.

Desde marzo de 2020 cuando ocupó la vacante de Domingo Hernández quien dejó el cargo tras cumplir los 75 años, Rodrigo Pica ha asumido las riendas en importantes pronunciamientos. Siendo el más joven del Tribunal Constitucional fue elegido como instructor para analizar la tramitación de un inédito sumario disciplinario contra la presidenta del Tribunal Constitucional (TC), María Luisa Brahm, por presuntos malos tratos y acoso laboral.

Su elección está relacionada a que entre las filas del Tribunal es considerado un ministro ecuánime dentro de la guerra desatada al interior del organismo, además varios supremos han destacado que su apuesta su ejercicio ha estado enfocado en hacer el trabajo encomendado. Además han elogiado su perfil de “suizo” asegurando que ha cultivado en el pleno de TC.

Aunque muchos aseguran que es un juez que le gusta de hacer “poco ruido” ha destacado en pronunciamientos como el del “Proyecto de Ley de Indulto Conmutativo”, resaltando su enfoque sobre la base de “Derechos Humanos”, en coincidente sentido con el informe elaborado por la Fiscal de la Corte Suprema, Lya Cabello, así como en la discusión del “Proyecto de Ley sobre Migración y Extranjería”.

Su pronunciamiento y voto han sido decisivos en materia de inaplicabilidad, en temas como el acceso a penas alternativas, nulidad de despido en la Ley Bustos, limitación de excepciones en juicios ejecutivos laborales, tutela laboral de Funcionarios Públicos,  inconstitucionalidad del año de Presidio en Ley Emilia, inaplicabilidad del artículo 54 Nº 4 de la Ley sobre Matrimonio Civil y inaplicabilidad de multas en despido de mujeres embarazadas.

Además fue redactor del voto de mayoría de las sentencias sobre “Juicios Orales por ZOOM”, destacando en su actividad jurisdiccional la deferencia al juez de fondo y al legislador en los temas que son propios de su ámbito de competencias.

En 15 meses Pica suscribió más de 1400 sentencias, de las cuales redactó 160 votos de mayoría, 33 disidencias y 26 prevenciones.

El pasado domingo 13 de junio el abogado, egresado de la Universidad Central y con posgrado en la Universidad Complutense y Carlos III de Madrid, cesó sus funciones como ministro. Sin embargo espera alcanzar la reelección, para ello deberá medirse con otros siete candidatos, exponiendo nuevamente ante el Pleno de la Corte Suprema, quien determinará si lo designa nuevamente para ocupar el cargo de ministro de la Magistratura Constitucional.