Con el objetivo de optimizar los recursos y asegurar que las personas imputadas, sus familiares o la ciudadanía en general obtengan casi instantáneamente el servicio jurídico que requieren, la Defensoría Regional de Tarapacá inició el uso de las de las videollamadas a través de WhatsApp como nuevo estándar del sistema de ‘Turno de atención de público’ (TAP).

De esta manera, los usuarios podrán contactarse mediante una llamada desde cualquier lugar en que se encuentren, usando su propio teléfono celular mediante la alternativa de videollamadas que tiene la popular aplicación WhatsApp.

En su primer día, el defensor público de turno en Tarapacá, Benjamín Doizi, entabló conversación con usuarias que llamaban desde Pucón, Calama o Iquique, las que sólo debieron hacer un pequeño alto a sus labores cotidianas para aclarar dudas respecto de sus respectivas causas penales.

“Es indudable que hay una mejor comunicación, pues estas personas se notaban más tranquilas y seguras, exponían con más claridad sus preguntas, estaban… en su zona de confort”. Así lo explica Doizi, para quien esta forma más amplia de contactarse –con imagen y audio en vivo– también le permitió “generar mejor cercanía y comprensión el poder mirar a los ojos”.

La nueva modalidad “se basa en que las videollamadas de WhatsApp ya son de uso común. Casi toda la gente las maneja con propiedad y tienen alta calidad desde el punto de vista técnico”, explica Janis Boniche, el Encargado de Informática de la Defensoría Regional de Tarapacá.

El mecanismo funciona muy simplemente: en las oficinas regionales, la encargada de Recepción, Katherine Álvarez, recibe una llamada solicitando orientación en temas jurídicos de defensa. Ella anota los datos personales y el número de celular, para preguntar a quien llama si desea hacer las consultas por videollamada. Si la respuesta es afirmativa, le avisa al defensor o defensora pública del ‘Turno de atención de usuarios’ y genera una conferencia de imagen y voz para ambos, tras lo cual los deja comunicarse.

Si el caso lo amerita y las condiciones sanitarias lo permiten, también se puede optar por el tradicional estilo de atención presencial, que está limitado por las exigencias de seguridad sanitaria en pandemia.