Spinraza (Nusinersen) es el nombre del fármaco “más caro del mundo” ya que cada inyección cuesta alrededor de US$125 mil (unos $87 millones), este es el mismo medicamento que la Corte Suprema ordenó al Servicio de Salud Metropolitano Norte adquirir y administrar a un paciente pediátrico de tres años de edad que padece atrofia muscular espinal (AME).

“Que de lo razonado en los fundamentos que anteceden ha quedado de manifiesto que, con la negativa de la recurrida a proporcionar un medicamento indispensable para la sobrevida e integridad física del menor A.D.M.G., sobre la base de consideraciones de índole administrativa y económica, ha incurrido en un acto arbitrario que amenaza una garantía fundamental, puesto que la parte recurrente no se encuentra en condiciones de adquirirlo, de modo que la determinación impugnada en autos no permite el acceso a aquel fármaco, único y exclusivo, para el tratamiento de la patología que sufre A.D.M.G. y, en tal virtud, procede que se adopten las medidas necesarias para asegurar el pleno ejercicio de la garantía conculcada y, de esta forma, restablecer el imperio del derecho, mismas que han de consistir en que la institución contra la cual se dirige el recurso realice las gestiones pertinentes para la adquisición y suministro del fármaco identificado como Spinraza o Nusinersen, mientras los médicos tratantes así lo determinen, con el objeto de que se inicie en el más breve lapso el tratamiento del citado menor con este medicamento”, ordena la Sala Constitucional tras acoger un recurso de protección interpuesto contra el Servicio de Salud Metropolitano Norte.

La Tercera Sala del máximo tribunal estableció el actuar arbitrario del servicio recurrido, al denegar la cobertura por el alto costo del fármaco, cuando está en riesgo la salud y sobrevida de un niño de dos años de edad. “Esta Corte debe velar, en esta sede de protección, por la efectiva realización de los derechos garantizados por el Constituyente aludidos en el artículo 20 de la Carta Política, estándole vedado determinar de qué modo la autoridad recurrida habrá de concretar el mandato contenido en el fallo que al efecto pronuncie”, establece el fallo de la causa rol 131.629-2020.

Fue el voto en contra del abogado Pierry, el que decidió revocar la sentencia apelada del 6 de octubre de 2020 y acoger el recurso de protección deducido por Tomás Ramírez Hermosilla en favor del niño A.D.M.G.