En la sentencia (causa rol 5.594-2020), la magistrada Claudia Tapia Tapia estableció que la carta de despido del trabajador no cumple con los requisitos de explicitar los hechos precisos en que se sustenta la desvinculación.

«En consecuencia, si la comunicación del despido no cumple con los requisitos que el artículo 162 señalado, en cuanto no contiene los hechos precisos en que se funda la causal invocada, no invalida el despido, por expresa disposición de ese mismo artículo, pero sí produce efectos respecto a su calificación, toda vez que no es posible separar las causales aplicadas para el término del contrato de los hechos en que se funda, pues aquellas constituyen una tipificación de conductas que sólo pueden entenderse aplicadas si se refieren a hechos concretos», sostiene el fallo.

La resolución agrega que: «Constituyendo la comunicación de despido un acto jurídico unilateral de parte del empleador, que produce efectos jurídicos para las partes, esto es, el término de una determinada relación laboral. Entonces, el conocimiento oportuno de los hechos fundantes del despido, es indispensable para que los demandantes determinen si accionarán o no reclamando la declaración de ilegalidad de su exoneración y, definan el contenido de su demanda. Entenderlo de otro modo y admitir así que las causas fácticas del despido recién se conozcan al contestar la demanda y a través de los medios de prueba, implicaría una vulneración al derecho a defensa que tiene el emplazado por la carta de despido, sobre los hechos que fundan la decisión de su desvinculación, vulnerándose las reglas del debido proceso».

«Por lo demás –prosigue–, resulta necesario considerar que la carta de despido conforme lo previsto en el artículo 454 N° 1 inciso segundo del Código del ramo, constituye un límite para el juez en cuanto a la prueba que para acreditar la causal puede recibir, los hechos que puede dar por acreditados, viéndose impedido de dar por establecidos hechos distinto para estos fines, y los únicos hechos que posteriormente a su acreditación, puede considerar para el análisis de la procedencia de la causal, de modo tal, que un fundamento fáctico no determinado no puede después determinarse con los escritos de discusión, menos aun con la prueba aportada al juicio, pues ello lo transforma en un hecho distintos, con características que no fueron incorporadas en la carta de despido, especiales y determinadas respecto de las cuales no es posible ejercer una defensa adecuada en la demanda ni en la etapa probatoria por la falta de oportunidad en su conocimiento, incurriéndose en consecuencia, a juicio de esta sentenciadora, en caso de permitirse la incorporación de nuevas características relevantes, determinantes y de la esencia del hecho en estas etapas, en un vicio al debido proceso».

Para el tribunal: «Todo lo anterior, máxime, si se advierte de la contestación que la demanda indica haberse tomado su tiempo para proceder al despido del actor, 22 días desde que contaban para confirmar la decisión y que recursos humanos pudieran confeccionar los documentos respectivos, por lo que si este fue el motivo de su retraso en comunicar el despido desde que contaban con todos los antecedentes para ellos, lo lógico y diligente es redactar entonces una carta con todos los antecedentes necesarios para su adecuada comprensión, lo que no ocurrió en el caso de autos, por lo que permitirle revestir de determinación y características claras a los hechos comunicados como fundamento de las causales esgrimidas para la desvinculación, deja a la contraparte en indefensión, y habilita a la contraria para aprovecharse de su propia negligencia, lo que nuestro ordenamiento jurídico no ampara, perdiendo toda eficacia la prohibición prevista en el artículo 454 N° inciso segundo para los fines que fue instaurada».

«Y además, las transferencias fueron hechas conforme la contestación por una persona natural y la ex contratista supuesta a la cual se haría referencia en la carta de despido, es persona jurídica y no una sino varias, lo que hace aún más evidente la falta de precisión en los hechos y la consecuente imposibilidad de defensa que ello conlleva para el actor», añade.

Por tanto, se resuelve que:

«I.- Que, se acoge, la demanda deducida por don RODRIGO REYES BARRRIENTOS, abogado, y don EDUARDO GONZÁLEZ BELIZAR, en representación de don MAURICIO ESTEBAN GALINDO VILLARROEL, en contra de la sociedad ABASTIBLE S.A. todos ya individualizados, sólo en cuanto se declara:

a) Que, el despido del actor fue indebido;

II.- Que, se condena a la demandada al pago de las siguientes indemnizaciones:

a) $1.120.379, por concepto de indemnización sustitutiva del aviso previo;

b) $12.324.169, por concepto de indemnización por años de servicios;

c) $9.810.040, por concepto de incremento de un 80% por sobre la indemnización por años de servicios;

II.- Que, las sumas ordenadas pagar se reajustarán y devengarán los intereses previstos en el artículo 173 del Código del ramo, según corresponda».