El Cuarto Juzgado Civil de Santiago rechazó la demanda de indemnización de perjuicios deducido en contra de la empresa Automotriz Cordillera SA, por venta de vehículo con problemas de fábrica en caja de cambios. 

En la sentencia (causa rol 6.843-2017), la magistrada María Paula Merino Verdugo dio por probado el incumplimiento contractual por parte de la automotora, pero rechazó el pago indemnizatorio por conceptos de lucro cesante y daño moral alegado por el demandante, por falta de acreditación.

«En lo que respecta al lucro cesante, este ha de entenderse como la utilidad que en virtud del incumplimiento se ha dejado de percibir. En este punto el demandante reclama que, por las reiteradas fallas que presentó el vehículo comprado a la demandada, no pudo utilizarlo como medio de transporte, dejando de cerrar negocios como corredor de propiedades al no contar con un transporte idóneo, dejando de percibir una utilidad que avalúa en $30.000.000», plantea el fallo.

La resolución agrega: «Que, en cuanto al lucro cesante, el demandante no demostró en estos autos que se haya visto impedido de concretar algún eventual negocio de corretaje de propiedades fundado en los desperfectos técnicos de que adolecía el vehículo marca Ford, ya que ninguna prueba ha rendido en este sentido».

«En efecto, el demandante no acompañó ningún documento que demuestre, de manera fehaciente, que algún negocio relativo al corretaje de propiedades haya sido cancelado por un cliente argumentando como motivo, la falta de transporte personal del actor, consideraciones por las cuales, la demanda, en lo relativo al lucro cesante, será rechazada, dado que el actor no logró probar su existencia», añade.

«(…) respecto del daño moral reclamado por el actor en favor de sus cinco hijos, cabe señalar que el demandante compareció en estos autos por sí y no en representación de sus cinco hijos menores de edad, motivo por el cual la petición de indemnización de daño moral respecto de ellos será desestimada, por carecer el demandante de legitimación activa para solicitarla», razona el tribunal.

«A mayor abundamiento –prosigue–, para acreditar sus asertos respecto de este punto, el actor ha rendido única y exclusivamente prueba testimonial consistente en la declaración de los testigos Ana Yanes y Rodrigo Rojas. La primera deponente manifestó que los niños, al momento del accidente estaban aterrados y que quedaron traumados, mientras que el testigo Rodrigo Rojas señaló que después del accidente los hijos del actor no querían subir al auto, porque quedaron traumados por el accidente».

«Sin embargo, a las declaraciones de los testigos no puede otorgársele valor probatorio, ya que no cuentan con la instrucción y conocimientos de psicología o psiquiatría, siendo sus declaraciones meras impresiones personales, además, no obra en autos ninguna otra prueba que refuercen sus dichos, los que se refieren únicamente a los hijos del actor. Por otro lado, no se ha acompañado informe médico alguno que acredite fehacientemente que el demandante o sus hijos hayan padecido menoscabo a su integridad sicológica, ni menos que éste haya sido provocado como consecuencia del incumplimiento de la demandada», afirma la resolución.

«A su vez, el mérito de la prueba rendida no permite establecer el monto de los perjuicios sufridos por el actor y sus hijos, y menos que el monto solicitado por dicho concepto corresponda a $50.000.000, consideraciones por las cuales, se procederá al rechazo de la demanda en este punto, tal como se dirá en la parte resolutiva de la sentencia», concluye.