El Primer Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago acogió la demanda por despido injustificado de ejecutivo de la empresa automotriz Volvo Chile SpA.

En la sentencia (causa rol 3.631-2020), la magistrada Ema Novoa Mateos estableció que filial chilena de la compañía multinacional no justificó la desvinculación del trabajador, basada en la propagación de la pandemia de covid-19 en el país.

«Que el empleador funda la invocación de esta causal de despido en la pandemia por la enfermedad Covid 19 y las medidas tomadas por la autoridad para evitar la propagación del virus, en la proyección de contracción económica para el país realizada por el FMI, proyección realizada Asociación Nacional Automotriz de Chile y la baja en el área de ventas y posventas de Volvo Chile correspondientes a los meses de marzo y abril del año en curso», sostiene el fallo.

La resolución agrega: «Que al analizar la misiva de despido enviada, se vislumbra que los hechos fundantes de la causal de despido impetrada están explicitados en términos genéricos y etéreos cuyo grado de abstracción no permite establecer la relación entre las medidas implementadas por la autoridad política, las proyecciones de crecimiento para el país realizada por el Fondo Monetario Internacional, como las proyección de la Asociación Nacional Automotriz de Chile, la baja en un porcentaje de las ventas y las funciones realizadas por el trabajador, no se explica la conexión entre los hechos indicados y la «necesaria adecuación operacional de la compañía», ni tampoco se explicita en que consiste aquella. Finalmente, del análisis de la misiva desvinculatoria tampoco es posible determinar la necesidad inevitable del despido del trabajador, en relación a los hechos enarbolados».

«En el mismo sentido –prosigue– la jurisprudencia reciente de la Excelentísima Corte Suprema en causa rol 20.059-2019, sobre este punto ha señalado: ‘Quinto: Que, en esas condiciones, de la interpretación de las normas que reglamentan el asunto se debe colegir que si el empleador pretende desvincular a un trabajador tiene que indicar en la carta de despido tanto la causal legal como los hechos en que se funda, los que además han de ser específicos y no genéricos, pues la última norma citada, que regula cómo debe rendirse la prueba en los juicios sobre despido, señala que tiene que ofrecerla, en primer lugar, el demandado, quien debe acreditar la veracidad de los hechos imputados en las comunicaciones a que se refieren los incisos 1 y 4 del art culo 162, sin que pueda alegar otros distintos como justificativos del despido; lo que confirma que es lo que en ellas se expresa lo que determina qué hechos deben probarse en la audiencia de juicio, por lo que

tiene que ser suficientemente explícita para dar lugar a la etapa probatoria. Sexto: Que, así, el trabajador estará en condiciones de reclamar ante el juzgado competente la decisión del empleador solicitando que se la declare indebida, injustificada o improcedente y se lo condene al pago de las indemnizaciones legales que sean procedentes, lo que se vería entorpecido si desconoce las circunstancias fácticas reales y precisas que se tuvieron en consideración para poner término a su fuente laboral; dificultad que experimentaría si se concluye que es suficiente que mencione solo la causal legal de término de contrato de trabajo'».

Para el tribunal: «Sin perjuicio de lo anterior, se debe tener presente que una manifestación del derecho a un real y justo procedimiento se traduce, en el caso concreto -trabajador desvinculado por la decisión unilateral del empleador-, en que se proporcione de manera eficaz todos los antecedentes que motivaron el despido para poder preparar la defensa y convencer al juzgador que la causal esgrimida es injustificada, indebida o improcedente; oportunidad que es aquella en que se le comunica el despido por la carta o aviso a que se ha hecho referencia. En ese contexto, el empleador en la etapa procesal correspondiente deberá demostrar la certeza de los hechos de que da cuenta la misiva a que se ha hecho alusión, correspondiéndole al trabajador desvirtuarlos con los medios de prueba recabados, lo que podrá hacer en la medida que los hechos que sirvieron de fundamento a la decisión que impugna los haya conocido de manera íntegra y oportuna a través de aquélla».

«Que asentado lo anterior y teniendo presente que los errores u omisiones en la carta aviso de despido no invalidan el mismo, si permiten tenerlo como injustificado, indebido o improcedente, al constituir la expresión pormenorizada de los hechos que fundamentan la aplicación de las causales de despido, un requisito necesario para revisar su concurrencia y sin el cual no es posible efectuarlo, por lo que se acogerá la demanda interpuesta según se dirá en lo resolutivo», añade.

Por tanto, se resuelve:

«I.- Que se acoge la demanda interpuesta por don MANUEL ANTONIO CÉSPEDES HERNÁNDEZ, cédula nacional de identidad N° 12.671.137-9, en contra de VOLVO CHILE SPA, rol único tributario N° 76.284.920-8, legalmente representado por doña Carol Isabel Fuenzalida Vera, cédula nacional de identidad N°13.027.27-4, declarándose que el despido de que fue objeto el trabajador con fecha 27 de abril de 2020, es injustificado y en consecuencia se condena a la demandada a pagar al actor lo siguiente:

a) $ 3.844.388, por concepto de recargo legal del 30% de la indemnización por años de servicio.

b) $ 2.992.594, por concepto de devolución del aporte del empleador al Seguro de Cesantía.

II.- Que las sumas anteriormente indicadas deberán ser pagadas con los reajustes e interés que establecen los artículos 63 y 173 del Código del Trabajo.

III.- Que se exime a la demandada del pago de las costas de esta causa por tener motivo plausible para litigar.

IV.- Ejecutoriada que sea la presente resolución cúmplase con lo dispuesto en ella dentro de quinto día de lo contrario remítanse los antecedentes al Juzgado de Cobranza Laboral y Previsional para su cumplimiento compulsivo.

V.- Que esta resolución se estimará notificada a contar de la fecha señalada en audiencia de juicio, esto es, el 20 de octubre de 2020″.