La Corte Suprema rechazó el recurso de nulidad deducido en contra de la sentencia, dictada por el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Arica, que condenó al recurrente como autor del delito consumado de tráfico de marihuana en pequeñas cantidades.

En fallo dividido (causa rol 97.254-2020), la Segunda Sala del máximo tribunal –integrada por los ministros Carlos Künsemüller, Haroldo Brito, Manuel Antonio Valderrama, Jorge Dahm y Leopoldo Llanos– descartó infracción de ley al no determinarse el grado de pureza de la droga incautada.

«Que se hace necesario tener en cuenta que no es una exigencia del tipo penal del artículo 4° de la Ley N° 20.000, por el que fue sancionada el recurrente, la determinación de la pureza de la sustancia traficada, ya que a su respecto el legislador sólo se refiere a ‘pequeña cantidad’, concepto regulativo cuyo contenido queda entregado a los jueces de la instancia», plantea el fallo.

La resolución agrega que: «Por otra parte, es la Ley N° 20.000, en su artículo 63, la que ha establecido que será un reglamento el que señale las sustancias a que se refiere el artículo 1° del referido cuerpo legal -al que se remite el artículo 4°-, y el D.S. 867, del año 2008, precisamente incluye en su artículo 1° a las sustancias incautadas en esta causa entre aquellas drogas o sustancias estupefacientes o sicotrópicas que son capaces de provocar graves efectos tóxicos o daños considerables a la salud».

Para el máximo tribunal: «El protocolo de análisis a que alude el artículo 43 de la Ley N° 20.000 no altera lo que antes se ha dicho, desde que no está destinado a cumplir el rol que el recurso pretende, y prueba de ello es que se encuentra regulado dentro del título referido a la competencia del Ministerio Público y específicamente dentro del párrafo sobre ‘medidas para asegurar el mejor resultado de la Investigación'».

«De manera –prosigue– que los elementos que allí se enuncian y sobre los cuales ha de pronunciarse el Servicio de Salud -peso, cantidad, composición y grado de pureza- le permitirán tener al juez un mejor conocimiento de las características de la droga incautada, pero en ningún caso servirán para concluir que dadas tales características, la sustancia en cuestión deja de ser tal. Por el contrario, el informe que indique el grado de pureza de la droga constituirá una herramienta útil para decidir si se está en presencia de un consumidor o de un traficante, criterio que tuvo en consideración el artículo 4° de la Ley N° 20.000 en su inciso final, al incorporarlo como un elemento de juicio más».

«Que, en mérito de lo razonado, es posible concluir que los sentenciadores han efectuado una correcta aplicación del derecho en el caso en comento, al estimar que los hechos acreditados encuadran en los tipos penales previstos en los artículos 1° y 4° de la Ley N° 20.000, siendo por ello constitutivos de delito, conforme con su definición general dada por los artículos 1 y 2 del Código Penal, de modo que, por estos motivos el recurso de nulidad impetrado debe ser rechazado», concluye.

Decisión adoptada con el voto en contra del ministro Künsemüller.