La Corte Suprema acogió los recursos de casación en el fondo deducidos por la isapre Óptima S.A., actual Nueva Masvida S.A., por el cobro de las costas a que fue condenada institución de salud previsional diversa.

En fallos unánimes (causas roles 33.168-2020, 33.169-2020, 33.219-2020, 33.220-2020, 33.221-2020, 33.240-2020, 33.251-2020 y 39.575-2020), la Primera Sala del máximo tribunal –integrada por los ministros Rosa María Maggi, Rosa Egnem, Juan Eduardo Fuentes, Arturo Prado y la abogada (i) Leonor Etcheberry– estableció que el convenio suscrito entre las isapres se circunscribió a los contratos de salud y cartera de afiliados, por lo que la demandada no tiene obligación de asumir las costas procesales a que fue condenada la contraparte.

«Que de la norma transcrita se desprende que el convenio celebrado entre la Isapre Mas Vida S.A. y Óptima S.A., hoy Nueva Mas Vida S.A., se circunscribió a los contratos de salud previsional y cartera de afiliados, sin que en él se haya pactado una fusión entre ambas instituciones, lo que ha sido refrendado por la Superintendencia de Salud Previsional, tal como consta de los oficios acompañados por la ejecutada», sostienen los fallos.

Para el máximo tribunal: «De lo expuesto es posible concluir que las costas impuestas con ocasión de un recurso de protección no forman parte de las obligaciones emanadas de los contratos de salud, pues constituyen una sanción procesal que el litigante vencido debe aceptar y cumplir. Si bien la carga de pagar las costas tiene un origen en el contrato de salud entre el afiliado y su Isapre, al haber reclamado el primero del alza del precio GES, ésta no forma parte del contrato atendida la naturaleza jurídica propia de las costas procesales, las que sólo pueden hacerse efectivas en contra del condenado a su pago, esto es, al litigante que fue emplazado en el juicio y que resultó vencido. Por ende, el título invocado por el ejecutado carece de fuerza ejecutiva contra quien se demanda, por tratarse de una carga procesal impuesta a quien no fue emplazado en el juicio que dio origen a dicha obligación pecuniaria».

«Que –prosigue– de la forma como se ha analizado, resulta entonces que la resolución recurrida al confirmar aquella que rechazó la excepción de falta de requisitos para que el título tenga fuerza ejecutiva en relación a la ejecutada Isapre Nueva Mas Vida S.A., efectivamente ha incurrido en error de derecho al vulnerar los artículos 434 N° 1, 464 N° 7 del Código de Procedimiento Civil y 219 del D.F.L. N° 1 del año 2005 del Ministerio de Salud, yerro que ha influido sustancialmente en lo dispositivo, por cuanto en el presente caso solo cabía acoger la excepción opuesta».