La Corte Suprema rechazó recurso de casación en el fondo y confirmó la sentencia que rechazó un patente de procedimiento para el control de malezas de la solicitante Cibus Europe BV.

En fallo unánime (causa rol 24.653-2020), la Segunda Sala del máximo tribunal –integrada por los ministros Carlos Künsemüller, Manuel Antonio Valderrama, Jorge Dahm, Leopoldo Llanos y la abogada (i) María Cristina Gajardo– rechazó el recurso deducido en contra de la sentencia, pronunciada por el Tribunal de Propiedad Industrial, que denegó el registro de invención.

«Que, para resolver la controversia propuesta es conveniente señalar que el artículo 32 de la Ley 19.039 dispone que, ‘Las patentes podrán obtenerse para todas las invenciones, sean de productos o de procedimientos, en todos los campos de la tecnología, siempre que sean nuevas, tengan nivel inventivo y sean susceptibles de aplicación industrial’. Estos extremos se demandan copulativamente, de manera que de faltar cualquiera de ellos, no puede accederse al registro pretendido», sostiene el fallo.

La resolución agrega que: «Sobre el requisito de ‘nivel inventivo’, el artículo 35 del mismo texto señala que, ‘Se considera que una invención tiene nivel inventivo, si, para una persona normalmente versada en la materia técnica correspondiente, ella no resulta obvia ni se habría derivado de manera evidente del estado de la técnica'».

«Dirimir –prosigue– si se cumple o no con el requisito de nivel inventivo tratado en el citado artículo 35, necesaria y esencialmente pasa por la valoración de circunstancias fácticas relativas al estado actual de la técnica en el área en el que busca innovar el peticionario, así como respecto de las características y propiedades del producto postulado para conseguir tal resultado y, en ese orden, las conclusiones alcanzadas por los jueces del grado en relación a la ausencia de nivel inventivo en la proteína, métodos y procesos intentados patentar, son el resultado de la valoración, apreciación del contenido y explicaciones de los diversos peritajes allegados a estos autos -todos contestes en cuanto a la falta del elemento controvertido-, en primera como en segunda instancia, así como del resto de las probanzas rendidas, motivo por el que, antes que todo, cabe examinar si en tal determinación de orden factual se ha vulnerado alguna norma reguladora de la prueba invocada en el recurso, que permita en una eventual sentencia de reemplazo, modificar dichas conclusiones».

Para el máximo tribunal: «(…) previo a solucionar lo debatido, resulta necesario acotar que de acuerdo al recurso, parte de la contravención de ley que tiene como base el quebrantamiento de las reglas de la sana critica, artículo 16 de la Ley 19.039, reposa en la desacertada ponderación de los antecedentes de la causa por la omisión en que habrían incurrido los jueces del fondo en el análisis razonado de los antecedentes debidamente acompañados por la solicitante en autos, en especial los distintos documentos que acreditarían el efecto sorprendente del invento cuya protección se pide».

«La recurrente denuncia que no se habrían ponderado o analizado ciertos elementos de convicción allegados, sin embargo, de la atenta lectura del fallo impugnado tal yerro no logra configurarse, toda vez que los sentenciadores ad quem expresamente desestimaron asignarle valor a la ‘tabla’ acompañada, no porque fuese una fotocopia, sino que su ponderación estribó en ser un cuadro incompleto, carente de la fecha en que se habrían realizado las pruebas, ni de los protocolos de experimentación empleados, ni de la fuente, todo lo cual llevó a la conclusión de no cumplir -dicho elemento de convicción- con los estándares mínimos para darle validez como antecedente que respalde la realización de los ensayos ni las conclusiones del efecto sinérgico pretendido por la solicitante», añade.

«Que, respecto de las restantes alegaciones del recurrente, sintetizada en la omisión en que habrían incurrido los juzgadores de la instancia al no hacerse cargo de la prueba rendida, con el fin de establecer la altura inventiva de la proteína, métodos y procedimientos cuyo registro se solicita, huelga señalar que el recurso sólo plantea una discrepancia en la apreciación de la prueba documental rendida en autos para provocar una nueva revisión de los hechos, sustentándose por ende el reparo en la valoración que los sentenciadores del grado realizaron de la prueba rendida, cuestión que excede los márgenes de la causal de nulidad incoada, toda vez que lo razonado por los jueces para dar mérito a las probanzas rendidas en autos -en desmedro de la hipótesis de la solicitante de registro-, no se traduce, por sí solo, en una contravención a las reglas de la lógica o de las máximas de la experiencia, sobre todo si en el arbitrio no se describen, detallan o pormenorizan cuáles elementos -reglas de la lógica, máximas de la experiencia o conocimientos científicamente afianzados- ni se indica suficientemente, la forma en que los sentenciadores los habrían vulnerado», concluye.