El Vigésimo Juzgado Civil de Santiago rechazó el recurso de reclamación deducida por la empresa Tricot S.A. en contra de la Secretaría Regional Ministerial de Salud de la Región Metropolitana, que la sancionó con una multa 500 UTM por las malas condiciones higiénicas detectadas en centro de acopio.
En la sentencia (causa rol 18.617-2018), la magistrada Gabriela Silva Herrera estableció que la autoridad actuó dentro de sus atribuciones al aplicar la sanción por las deficiencias sanitarias constatadas en visita de inspección realizada en bodega y centro de distribución de la empresa, ubicada en la Avenida Pedro Montt, comuna de Santiago.
«Que, sin perjuicio de lo anterior, el citado artículo 171 del Código Sanitario, otorga competencia a los Tribunales ordinarios para conocer de las reclamaciones interpuestas en contra de las sanciones aplicadas por la Seremi de Salud, en procedimiento breve y sumario, configurando en la práctica, un verdadero control de la legalidad de la actuación del órgano administrativo», sostiene el fallo.
La resolución agrega que: «Consecuentemente con lo expuesto, en concepto de esta sentenciadora, el reclamo que establece el artículo antes citado, faculta al tribunal ha ponderar los antecedentes que se han hecho valer para determinar si efectivamente han concurrido los elementos que hacen procedente la sanción administrativa y dejarla sin efecto al considerar que no se dan los presupuestos que la justifican y con mayor razón podrá aplicar una sanción menor dentro de los márgenes que la propia norma contiene, en caso de estimarse excesiva, con lo que debe desestimarse lo alegado por la reclamada, en cuanto a que no podría desvirtuarse los hechos acreditados en el sumario ni admitir diligencias probatorias en la reclamación deducida».
«Que, constando en autos que el acta inspectiva N° 0164269 del 26 de julio de 2017, acompañada junto al Sumario Administrativo 3113/2017, cumple los requisitos y por lo tanto, los hechos en ella consignados constituyen una presunción legal de veracidad de la existencia de una infracción a las leyes y reglamentos sanitarios, que, en todo caso, puede ser desvirtuada por otras pruebas, la obligación de desvirtuarlos recae sobre la reclamante; debiendo aportar esa parte, los antecedentes probatorios suficientes al efecto», añade.
Para el tribunal: «(…) conforme al mérito de la copia del Sumario Administrativo acompañado por la reclamada, a folio 10, y considerando que la parte reclamante acompañó únicamente las mismas piezas que se encuentras en el Sumario Sanitario, se advierte que no ha sido desvirtuado por el reclamante el fundamento fáctico de las infracciones que se le atribuyen, atendido que todas las medidas adoptadas a fin de dar cumplimiento a las observaciones efectuadas por el órgano fiscalizador, fueron de carácter reactivas y posteriores al accidente».
«De lo anterior –prosigue– da cuenta el Informe de Cumplimiento de fecha 05 de julio de 2017, emitido por la reclamante, en el cual se indica expresamente que varias de las deficiencias fiscalizadas en el Acta de Inspección fueron solucionadas justamente a raíz del accidente grave sufrido por el trabajador y las solucionadas, se encuentran debidamente ponderadas en el respectivo Sumario, las que en todo caso, deben ser consideradas atenuantes de la responsabilidad acreditada y no una eximente, por cuanto fueron efectivos los hechos denunciados».
«Así, se advierte que el Acto Administrativo que resultó en el término del Sumario Sanitario seguido en contra de la reclamante, no adolece de defectos en su formación ni término, lo que en todo caso, no es materia a tratar en estos autos y que la supuesta falta de correspondencia entre los cargos formulados y los imputados, no es tal atendido que todos ellos se enmarcan dentro de los deberes establecidos en los artículos 3, 37, 43 y 53 del Decreto Supremo N° 594/99, Reglamento sobre Condiciones Sanitarias y Ambientales Básicas en los lugares de Trabajo», afirma la resolución.
«En consecuencia, las consideraciones expuestas permiten estimar que la sanción reclamada se ajusta a la normativa sanitaria, de modo que de conformidad con lo dispuesto en el artículo 171 inciso segundo del Código Sanitario, que dispone que «El tribunal desechará la reclamación si los hechos que hayan motivado la sanción se encuentren comprobados en el sumario sanitario de acuerdo a las normas del presente Código, si tales hechos constituyen efectivamente una infracción a las leyes o reglamentos sanitarios y si la sanción aplicada es la que corresponde a la infracción cometida». Así razonado y estimándose que los hechos que motivaron la sanción se encontraban comprobados en el sumario sanitario, deberá rechazarse la petición principal de la reclamación deducida», concluye.