Después de que la comisión de libertad condicional de la Corte de Apelaciones de Valparaíso otorgara este beneficio a Hugo Bustamante, condenado a un doble homicidio, y ahora, único imputado por el femicidio con violación e inhumación ilegal de Ámbar Cornejo, se abrió nuevamente el debate sobre este beneficio.

Según un estudio realizado por el Observatorio Judicial, donde se analizó las libertades condicionales en los últimos 13 años, se aprecia la relación entre las reformas legales y el otorgamiento de este beneficio carcelario.

Puntualmente, en el análisis se sugiere que los problemas en el otorgamiento de libertades condicionales, se da por el diseño del Decreto Ley 321. Esto, porque entre los años 2012 y 2018, hubo un alza en la concesión de este beneficio. De 2.276 libertades concedidas, se aumentó a 5.281.

En 2012, hubo una modificación legal que excluyó a los Seremis de Justicia en el otorgamiento de libertades condicionales, por considerar que se respondía a criterios políticos.

Sin embargo, en el 2019, hubo otra modificación, donde se endurecieron los requisitos para postular a la libertad condicional y esta, fue declarada como un beneficio y no como un derecho. Desde ahí a la fecha, hubo una baja de 1.766 libertades otorgadas a 1.594, consigna BioBioChile.

Para el investigador del Observatorio Judicial, Juan Francisco Cox, estos cambios coinciden con las reformas legales.

El abogado, sostuvo que más que buscar responsabilidades personales, hay que poner la mirada en el sistema penitenciario.

La directora ejecutiva del Centro de Estudios Justicia y Sociedad de la Universidad Católica, Catalina Dropellman, dijo que hay que desarrollar una Reforma Penitenciaria que se sustente en una sólida Ley de Ejecución de Penas.

Recordemos que la Comisión de Libertades Condicionales se reúne dos veces al año y está integrada por 5 jueces, entre magistrados de Garantía y Orales, y es presidida por un presidente de corte.