El Tribunal Supremo Italiano dictó un fallo que puede sentar un precedente en todo ese país, al indicar que los jóvenes que cumplen con sus estudios están obligados a buscar empleo y, por consiguiente, trabajar. Con esto además se dictamina que los padres, en esa etapa, no están obligados a mantenerlos.

Según detalla la cadena española ABC, con esto el organismo busca dar un cambio de tendencia, pasando del principio “del derecho a cualquier derecho” al concepto de deberes en la “evolución social”. Así, aseguran, se busca evitar a futuro los “abuso de derechos”, consigna BioBioChile.

Los jueces afirman que cuando los jóvenes terminan sus estudios, sean estos secundarios o universitarios, están en la obligación de independizarse y evitar caer en caprichos incompatibles con el mercado laboral. Además, respaldaron la idea de que la manutención es parte de una función educativa, y no un seguro indefinido.

Esta sentencia del Tribunal Supremo rechazó el recurso de una madre, la cual impugnó la decisión de un tribunal de Apelación de revocar la pensión pagada por su exmarido a favor del hijo de ambos.

Aquella persona es un profesor de música de 30 años, quien actualmente cobra un sueldo de 20.000 euros (18.699.630 pesos chilenos) al año por desempeñarse como profesor suplente en la ciudad de Roma.

En este sentido, el grupo de jueces revocó además la concesión de la casa del disuelto matrimonio en favor del hijo, asumiendo que cada persona debe lograr la independencia económica a los 30 años, a menos que exista algún problema económico.

Junto con eso, el tribunal expuso que la falta de trabajo en ciertos momentos no indica “imposibilidad de mantenerse por sí solos”. Ante eso, indican, los hijos deben tratar de independizarse, a pesar de los bajos salarios o dificultades para adquirir una vivienda en arriendo.

Según datos del Instituto Oficial de Estadísticas de Italia, ese es el país donde los jóvenes se quedan hasta más “tarde” en la casa de sus padres en Europa, con una edad promedio de 30 años.

Sin ir más lejos, actualmente el 64% de las personas entre 18 y 34 años vive en familia, con al menos uno de sus progenitores.