«Lo digo sin cavilaciones: creo que a pesar del delicado momento económico y social que vivimos, ha llegado la hora de asumir el problema de los alimentos, particularmente aquellos destinados a la mantención de niños, niñas y adolescentes, como un asunto de Estado, con visión sistémica y de largo aliento», señaló esta mañana el presidente de la Corte Suprema, Guillermo Silva.

Las palabras del ministro ocurrieron durante el juramento de abogados, pero además se enmarcan en medio de los trámites que se encuentra realizando el Poder Judicial a raíz de la retención del pago del 10% de los fondos de AFP y los bonos asociados a la ley de aporte a la clase media y apoyo a trabajadores independientes, otorgados a raíz de la pandemia del covid-19.

Según informó esta semana la vocera del máximo tribunal, Gloria Ana Chevesich, en las últimas dos semanas se han recibido las solicitudes equivalentes a dos años. Ante ello, se han decretado ya más de 250 mil medidas cautelares de no pago mientras se lleva a cabo la liquidación de la deuda.

«El destino entrega sorpresas. Nadie sospechó que una norma de esa reforma, que estableció excepcionalmente la posibilidad de retener esa suma por las deudas originadas por obligaciones alimentarias, provocaría una explosión de las pretensiones -plenamente justificada- de tantos alimentarios en razón de morosidades que asombran y avergüenzan», sostuvo el ministro Silva y consigna Emol.

Continuó asegurando que «el deber moral y legal de atender las necesidades económicas de los hijos e hijas eleva a una importancia capital esta obligación» de validez y sentido de justicia, pero que, «como suele ocurrir, la realidad mostrada por esta ola de expectativas y requerimientos espontánea, nos recuerda, como un vendaval, que el problema detrás de esas pretensiones trasciende, con creces, la sola contingencia actual».

«Esta necesidad ha reflejado, en realidad, la enorme deuda que en materia de alimentos tiene nuestro sistema en su conjunto, desde hace décadas. Y digo que este es un problema sistémico, pues su solución está lejos de estar radicada en el solo empuje del Poder Judicial», manifestó.

Silva cerró asegurando estar consciente que «cualquier medida que sólo pretenda reforzar esta parcela del problema, será insuficiente», abogando por «un abordaje que supere la mirada en contingencia»: «Desde luego, estamos disponibles para, desde nuestra experiencia, contribuir en las instancias creadas y que se sigan celebrando al efecto».