El presidente de la Corte Suprema, Guillermo Silva Gundelach, se reunió con las diputadas Loreto Carvajal, Daniella Cicardini, Maya Fernández y Ximena Ossandón. En la reunión, efectuada por videoconferencia y solicitada por las parlamentarias de la comisión Mujeres y Equidad de Género, se analizó el tema del funcionamiento de las comisiones de libertad condicional y la situación producida por la muerte de una adolescente en Villa Alemana.
Las diputadas plantearon su preocupación al presidente y la disposición a tramitar las normativas que sean necesarias para perfeccionar el sistema de  las libertades condicionales, además de establecer mejoras para restringir que personas que cometen delitos tan graves puedan optar a este tipo de beneficios.
Durante la audiencia –que se extendió por más de una hora- el presidente Silva explicó las regulaciones legales,  las atribuciones de los jueces que integran las comisiones y enfatizó en la  necesidad de contar con tribunales de ejecución de penas, un antiguo anhelo del Poder Judicial, planteado por la Corte Suprema en diversos momentos e instancias.
El presidente señaló que «estamos disponibles para colaborar con el Poder Legislativo en todo lo que se necesario. La ciencia penal moderna, más que un castigo retributivo o de volver a le ley del Talión, nadie va a estar de acuerdo con eso. Ahora la pena ya no tiene una finalidad preventiva o punitiva como antes, sino que se busca  más que nada resocializar al delincuente, para que se pueda reinsertar en la sociedad».
Añadió que «para lograr la  rehabilitación de las personas que cometen delitos se  establecen una serie de exigencias objetivas algunas y subjetivas ahora otras. Porque en el tiempo que se le dio la libertad condicional al señor Bustamante los requisitos que establecía la ley eran objetivos y el informe de Gendarmería no era vinculante para los integrantes de la comisión. Ahora sí lo es».
«Actualmente –dijo- no hay capacidad suficiente para hacer un seguimiento estricto del cumplimiento condiciones que se imponen cuando se otorgan estos beneficios y se recarga más la tarea de Gendarmería».
«Por eso, lo ideal sería el establecimiento definitivo de los tribunales de cumplimento y ejecución de la sentencia. Esa es la mejor manera de establecer que verdaderamente se cumplan las condiciones requeridas para el otorgamiento de estos beneficios y que en determinados delitos como los que estamos viendo, estos beneficios sean de verdad exigentes».
Asimismo, el presidente del máximo tribunal recordó que este es un asunto antiguo. «No sé por qué este proyecto ha demorado tanto en el Congreso, lo hablamos ya en el Senado cuando me nombraron ministro de la Corte Suprema en 2008. Por supuesto estaba de acuerdo. No sé por qué esto está estancado y no sale adelante. Eso es seria una gran solución».