Tras el rechazo de Raúl Mera Muñoz como nuevo integrante de la Corte Suprema por apenas un voto, siguen las repercusiones por un nuevo fallo del gobierno en una postulación al máximo tribunal del país, luego del escándalo que envolvió la abortada postulación de la jueza Dobra Lusic en mayo del año pasado.

El ministro Mera consiguió 28 votos a favor y 14 en contra, no alcanzando los 29 que necesita para lograr los 2/3.

Uno de los más afectados por la decisión del Senado es el ministro de Justicia y DDHH, Hernán Larraín, quien desde un principio hizo público su disgusto por la exclusión de Mera.

“Hoy hemos tenido una experiencia muy amarga, a propósito de la propuesta de nombres para ministros de la Corte Suprema del juez Raúl Mera, lamentablemente, a pesar de haber obtenido una gran votación (…), no alcanzó el quorum de 29 por un solo voto”, indicaba ayer apenas conocida la noticia.

“Hubo muchos que hicieron una campaña muy injusta en su contra, pero no obstante eso, estos senadores y senadoras advirtieron que no sería justo no darle su apoyo y hubo un apoyo muy significativo. Lamentablemente el voto que faltó fue un voto de un senador de nuestra coalición. No tengo antecedentes de por qué eso haya ocurrido, pero resulta doloroso constatar esta situación. Esto es parte de la democracia, pero uno espera que cuando una pierda se deba a razones justificadas y sólidas, en esta, no tengo explicación”, sentenció y consigna BioBioChile.

Precisamente al respecto, el secretario de Estado volvió a la carga, esta vez desde su cuenta de Twitter, anunciando que en el rechazo de Mera había “dos grandes culpables”.

“(El) rechazo del nombramiento en la Suprema del ministro Raúl Mera tiene 2 causas: la falla de un senador oficialista en el cumplimiento de su deber y el voto en contra de la independencia judicial de 14 senadores opositores. Causan grave daño a una persona intachable y a la justicia”, finalizó y consigna BioBioChile.

El factor Ossandón y los cuestionamientos al “intachable”

Aunque no lo menciona, Larraín tiene a una persona en su mira: el senador Manuel José Ossandón, quien no asistió a la votación y pudo haber cambiado la inclinación de la balanza. Eso sí, el parlamentario acaba de suspender su militancia en Renovación Nacional (RN) luego de que el Ministerio Público decidiera formalizarlo por presunto tráfico de influencias.

Pero decir que la culpa del desaire a Mera lo tiene el a estas alturas “díscolo” parlamentario por Santiago Oriente sería injusto. Desde un principio, la oposición criticó duramente la postulación de Mera, cuestionado por su actuación en al menos 5 casos insignes de violaciones a los derechos humanos vistos tras la Dictadura.

El más conocido es, probablemente, el caso “Los Queñes”, donde el juez absolvió a cuatro Carabineros en retiro imputados por el homicidio calificado de dos miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR): Cecilia Magni Camino y Raúl Pellegrin Friedmann, quienes fueron encontrados muertos en el río Tinguiririca en 1988, luego de ser torturados por agentes del Estado.

Tal como describe una investigación de Bío Bío, Mera resolvió absolver a los Carabineros (r) Julio Verne Acosta, Mauricio Bezmalinovic, Juan Ernesto Rivera y Walter Soto Medina, imputados como coautores de homicidio calificado, “por no existir elementos de convicción, más allá de toda duda razonable, que permitan determinar que estos últimos tuvieron participación en los fallecimientos mencionados”.

Sin embargo, en esa oportunidad, al momento de dictar sentencia de primera instancia en octubre de 2010, Mera pasó por alto los Informes del Servicio Médico Legal (SML), el Informe pericial de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, los dichos de testigos y otros informes que daban cuenta del crimen.

Posteriormente la Corte Suprema, en agosto de 2014, determinó que sí existieron esos asesinatos. Incluso, el propio Estado, en el Informe Rettig, dio cuenta de la responsabilidad de agentes de Estado en la detención, torturas y asesinato de Cecilia Magni y Raúl Pellegrin, aunque ratificó que no existían evidencias suficientes para ligar las muertes a los cuatro uniformados en retiro.

Esta situación llevó a que Carla, hermana de Raúl Pellegrin Friedmann, calificara como “una burla” y un “insulto” para las familias de las víctimas de la dictadura que se nominara al ministro como candidato a la Suprema, paso que, como se había advertido, quedó truncado.