La Corte Suprema rechazó el recurso de nulidad deducido en contra del fallo que condenó a la recurrente a la pena de 541 días de presidio, en calidad de autora del delito consumado de tráfico de estupefacientes en pequeñas cantidades. Ilícito perpetrado en abril del año pasado, en la ciudad de Antofagasta.

En la sentencia (causa rol 30.181-2020), la Segunda Sala del máximo tribunal –integrada por los ministros Carlos Künsemüller, Haroldo Brito, Manuel Antonio Valderrama, Jorge Dahm y Leopoldo Llanos– descartó una errónea aplicación del derecho en la sentencia recurrida, dictada por el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Antofagasta, al no haberse determinado del grado de pureza o concentración de la sustancia incautada.

«Que el protocolo de análisis a que alude el artículo 43 de la Ley N° 20.000 -y respecto del cual se vale el recurrente para sostener que estamos ante una conducta carente de antijuridicidad material- no altera lo que antes se ha dicho, desde que no está destinado a cumplir el rol que el recurso pretende, y prueba de ello es que se encuentra regulado dentro del título referido a la competencia del Ministerio Público y específicamente dentro del párrafo sobre ‘medidas para asegurar el mejor resultado de la investigación’. De manera que los elementos que allí se enuncian y sobre los cuales ha de pronunciarse el Servicio de Salud -peso, cantidad, composición y grado de pureza- le permitirán tener al juez un mejor conocimiento de las características de la droga incautada, pero en ningún caso servirán para concluir que dadas tales características, la sustancia en cuestión deja de ser tal. Por el contrario, el informe que indique el grado de pureza de la droga constituirá una herramienta útil para decidir si se está en presencia de un consumidor o de un traficante, criterio que tuvo en consideración el artículo 4° de la Ley 20.000 en su inciso final, al incorporarlo como un elemento de juicio más», plantea el fallo.

La resolución agrega que: «en mérito de lo razonado, es posible concluir que los sentenciadores han efectuado una correcta aplicación del derecho en el caso en comento, al estimar que los hechos acreditados encuadran en el tipo penal previsto en los artículos 1° y 4° de la Ley 20.000, siendo por ello constitutivos de delito, conforme con su definición general dada por los artículos 1° y 2° del Código Penal, de modo que, por estos motivos, el recurso de nulidad, en este acápite, deberá ser rechazado».

«(…)en relación a la causal subsidiaria del artículo 374, letra e) del Código Procesal Penal, dado que mediante ésta se arguye la falta de justificación en el establecimiento de un elemento -la pureza de la droga-, cuya prueba ya se ha resuelto at supra no es requerida por la ley para la sanción de la conducta atribuida a la acusada, todo ello conlleva que el defecto alegado no tiene influencia en lo dispositivo del fallo y, por consiguiente, como dispone el artículo 375, ese supuesto error no causa nulidad», añade.

Decisión adoptada con los votos en contra de los ministros Künsemüller y Llanos.