La Corte de Apelaciones de Santiago confirmó la sentencia que condenó a la empresa Canal 13 S.A. a saldar una millonaria indemnización por el uso de cámara oculta.

En fallo unánime, la Sexta Sala del tribunal de alzada capitalino confirmó la sentencia del 29° Juzgado Civil de Santiago, que estableció el pago de $25 millones por los perjuicios causados a una comerciante de Puente Alto por la difusión de imágenes obtenidas sin consentimiento.

El caso remonta a abril de 2013, cuando parte del equipo del programa «En su propia trampa» ingresó junto funcionarios municipales y un trabajador de una fundación enfocada en jóvenes en riesgo social al domicilio de la demandante, grabando sin su autorización una conversación sobre «asuntos privados y confidenciales».

En dicha oportunidad se utilizaron cámaras ocultas para registrar media hora de diálogos, los que posteriormente fueron editados y emitidos en el programa, «destacando únicamente los aspectos relacionados con su mala relación con el hijo de su pareja», dejando a la mujer como la «madrastra malvada» y principal responsable de la conducta del que entonces era un menor de edad.

«En atención a la abundante prueba aportada por la demandante, por las secuelas psicológicas que se vienen describiendo, atribuibles al hecho ilícito de marras y en atención a los principios de equidad y de no enriquecimiento sin causa, esta sentenciadora estima que el da o moral se encuentra suficientemente acreditado», se lee en el fallo de primera instancia, consigna Emol.