No son muchos los fallos que aparecen en internet si se busca el nombre de la jueza Macarena Rebolledo, titular del Segundo Juzgado de Familia de Santiago. Eso sí, todos se llevan un adjetivo especial como «inédito» o «histórico», estando ligados a temáticas similares.

En el último tiempo la magistrada, que hoy volvió a los titulares por reconocer que un niño de 2 años puede tener dos mamás, ordenándole al Registro Civil inscribirlo como tal, entregó una vocería acerca de cómo los menores de edad pueden llevar a cabo el cambio de nombre y sexo registral y del protocolo que elaboró el tribunal que integra para la atención y tramitación de estas causas.

También solicitó asistir al XV Conversatorio Nacional de Género: perspectiva de género en las decisiones judiciales, según consta en un documento de la Academia Judicial. El evento se llevó a cabo en Colombia y fue organizado por la Comisión Nacional de Género de la Rama Judicial del Consejo de la Judicatura de dicho país durante el 1 y 3 de noviembre de 2018.

Además, detalla el sitio web de la Universidad Austral, en 2014 Rebolledo, quien también pertenece a la Asociación de Magistradas, fue una de las abogadas que obtuvo el grado de Magíster en Derecho, defendiendo la tesis «Acuerdos reparatorios por aplicación del Convenio 169 en causas de violencia de género». Está considerada para el Congreso Internacional de Derecho de Familias e Infancia, organizado por la Universidad de Chile para el 10 de junio de manera virtual.

Vientre subrogado, cambio registral y dos mamás

La primera resolución que hizo noticia ocurrió a principios de 2018, cuando reconoció la maternidad biológica en un vientre subrogado. En dicha oportunidad, la magistrada acogió una demanda de impugnación y reclamación de maternidad presentada por una mujer de entonces 28 años, quien, junto a su esposo, había iniciado el tratamiento de útero subrogado, el cual implicó la extracción de los gametos de ambos, fertilización in vitro e implantación en el vientre de una tercera.

Esta última era la madre de la mujer, quien terminó dando luz a mellizas. En un principio, la maternidad se entregó a la abuela de las niñas. Ya con el fallo de Rebolledo, a los jóvenes se les reconoció como padres biológicos.

«Ellas son la expresión de amor más grande que existe. Es mi amor por ser mamá y el de mi pareja, que me acompañó pese a mi imposibilidad de lograrlo; es el amor de una madre que decide ayudarme para poder tener a mis bebés, es el amor de una familia entera que sobrepasó cualquier cosa y todos los prejuicios, para que ellas estuvieran con nosotros», dijo a La Segunda la madre biológica de las mellizas, consigna Emol.

Casi dos años después, en enero de 2020, Rebolledo fue la jueza que dictó la primera rectificación de nombre y sexo registral del país para un menor de edad. Ya estando en vigencia la ley que permitía la modificación, la magistrada acogió la petición del adolescente en cuestión tras oírlo en la audiencia preliminar, como también en la preparatoria con ambos progenitores y realizando un juicio de forma inmediato.

«No hay razones desde los antecedentes normativos y científicos para desconocer el derecho a la identidad de género de niños, niñas y adolescentes», sostuvo en el fallo. Y agregó: «Ellos y ellas no solo son titulares del derecho a la identidad de género, sino que pueden y deben ejercer su derecho a la identidad de género sin más limitaciones que las que imponen sus propios desarrollo y autonomía progresivas en su trayectoria de vida, siendo un imperativo para el Estado y sus poderes, así como para cada padre, madre o adulto responsable, velar por el interés superior cumpliendo todas las garantías y salvaguardias debidas, a fin de procurar así la eliminación de todas las formas de exclusión», consigna Emol.

La última resolución ocurrió hoy. En 25 páginas, la jueza revirtió el resultado que tiempo antes una pareja de mujeres tuvo ante la Corte de Apelaciones de Santiago y la Corte Suprema, y las reconoció como madres de un niño de 2 años. «El deber del Estado chileno es otorgar protección, sin discriminación, a todas las formas de familia que existan, y esforzarse por integrarlas a la vida nacional.

Para ello, es esencial que el estado civil de un hijo que nace y crece en una familia encabezada por personas del mismo sexo, que han expresado voluntad de procrear, coincida con su filiación legal y se vea reflejada en sus documentos de identificación», dice el fallo. Así, la magistrada acogió la demanda de maternidad interpuesta por una de las mujeres, y ordenó al Registro Civil reconocerlas a ambas como madres.