La fiscal judicial de la Corte Suprema, Lya Cabello, confirmó que 13.321 reclusos salieron de prisión entre el 18 de marzo y el 31 de mayo, en medio de la crisis sanitaria del coronavirus, lo que equivale a un tercio de las personas actualmente privadas de libertad en Chile, que asciende a 39.677.

Del total de internos liberados, casi 8.000 estaban condenados y más de 5.000 tenían calidad de imputados.

De acuerdo con Cabello, algunos de los motivos para dar curso a la libertad de estos fueron, entre otros, cambios de medidas cautelares, libertades condicionales y la aplicación del indulto conmutativo a raíz de la pandemia.

«No sólo la reacción pública por la eventual salida al medio libre de personas recluidas, sino la petición de ingresar a nuevos infractores, como son, por ejemplo, quienes incumplen el toque de queda o la cuarentena, demuestra que se ha internalizado como única solución a cualquier tipo de incumplimiento de norma la reclusión indiscriminada en recintos penitenciarios», señaló la fiscal judicial del máximo tribunal durante un seminario —vía videoconferencia— organizado por la ONG Leasur y el Instituto de Seguridad Humana para América Latina y el Caribe, según reproduce hoy, viernes, el diario El Mercurio.

MENOS PRESUPUESTO POST-COVID

Durante la actividad telemática, Cabello alertó sobre las proyecciones que apuntan a futuras reducciones presupuestarias que acarreará la crisis económica que acompaña a la epidemia de Covid-19, que «afectarán especialmente al sistema carcelario chileno, constribuyendo a la consolidación de la marginación social de los reclusos y su entorno familiar».

A juicio de la fiscal judicial, «resulta imperioso adoptar umbrales para la protección de los derechos de los reclusos que consigan mitigar esta consecuencia de deterioro o, al menos, de persistencia de los ya precarios estándares que advertimos», consigna el rotativo.