El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Copiapó dictó veredicto condenatorio en contra de Valerio Paniagua Antonio, como autor de los delitos consumados de tráfico de drogas y de usurpación de nombre, en lo que se convirtió en el primer juicio oral que desarrolla ese tribunal desde el inicio de la emergencia sanitaria a causa del covid-19.

Al respecto, la jueza presidenta del tribunal, Lorena Rojo Venegas, destacó el trabajo previo que tuvo lugar para la concreción de este juicio -realizado íntegramente a través de la plataforma Zoom- que en una sola jornada permitió alcanzar este veredicto condenatorio, cuya lectura de sentencia quedó fijada para el lunes 8 de junio, a las 13:30, también por videoconferencia.

«Esto comenzó hace varias semanas, con una reunión de coordinación con el fiscal regional Alexis Rogat y el defensor público Raúl Palma, para realizar juicios de manera virtual. Quiero hacer presente que la Defensoría Penal Pública (regional) sigue la línea con lo que ha decidido la Defensoría Nacional, en cuanto a no realizar ningún juicio oral vía remota, dado que se estaría atentando en contra del derecho a la defensa y el debido proceso en sentido amplio, y lo que dice relación con la incorporación, rendición y valoración de prueba», explicó.

Añadió que por su parte el Ministerio Público puso toda su disposición para llevar adelante los juicios. «Y si bien hay algunos reparos a la realización de los juicios por situaciones procesales, el comité de jueces del tribunal, teniendo en consideración la situación sanitaria del país, finalmente acordó dar continuidad al servicio judicial, agendar todos los juicios suspendidos por la contingencia a partir del 1 de junio, siempre de manera virtual para resguardar la salud de los funcionarios del tribunal y de los intervinientes», dijo.

De esta manera, y luego de audiencias de coordinación, se logró desarrollar el primer juicio oral con el Ministerio Público y un abogado defensor particular como intervinientes. «No tuvimos mayor dificultad y debo decir con orgullo que se desarrolló de manera adecuada y pudimos efectuarlo con la voluntad de los señores abogados. Cuando una persona está privada de libertad es evidente que ellos tienen prioridad para desarrollar su juicio oral, porque todos tienen derecho a tener una justicia pronta, oportuna y de calidad», expresó.

La magistrada Rojo destacó el trabajo mancomunado del tribunal, de los jueces que estuvieron junto a ella en sala, Juan Pablo Palacios y Marcelo Martínez, del administrador Juan Carlos Cortés, del administrativo informático Pablo Cortés y en general de todos los funcionarios, funcionarias y jefes de unidad, que pusieron todo de sí para el éxito de este juicio.