El Tercer Juzgado Civil de Santiago condenó a la Universidad Los Leones a pagar una indemnización total de $9.337.969 (nueve millones, trescientos treinta y siete mil novecientos sesenta y nueve pesos) a alumna que sufrió una caída en escaleras del plantel, en octubre de 2016.
En el fallo (causa rol 9.915-2018), la magistrada Soledad Araneda Undurraga estableció la responsabilidad de la casa de estudios al no mantener señalética de advertencia de que las escaleras estaban húmedas al momento de la caída.
«Que, atendida la naturaleza de la acción impetrada, ha de señalarse que son requisitos copulativos del estatuto de responsabilidad civil extracontractual o aquiliana, además de la capacidad (que por constituirse en la regla general y no haberse alegado hipótesis de incapacidad alguna se da por concurrente): Una acción u omisión ilícita del agente; la culpa o dolo de su parte (elementos que se analizarán conjuntamente); el perjuicio o daño a la víctima; la relación de causalidad entre la acción u omisión culpable o dolosa y el daño producido; y, la ausencia de una causal de exención de responsabilidad», sostiene el fallo.
La resolución agrega: «Que, atendida la íntima relación que existe entre aquellos, se procederá al análisis conjunto de los dos primeros elementos ya señalados, esto es, la acción u omisión ilícita del agente, con culpa o dolo de su parte».
«En este sentido –continúa– ha de establecerse en primer término que para que exista responsabilidad ‘es necesario que el daño provenga de un comportamiento objetivamente ilícito, contrario al ordenamiento jurídico, contrario a lo justo’ (‘Lecciones de Responsabilidad Civil Extracontractual’, pág. 119, Editorial Jurídica de Chile, año 2003), y que la valoración de la licitud de este comportamiento puede fundarse ya sea en una infracción a un deber legal expreso, o en la transgresión del principio general de que no es lícito dañar sin causa justificada a otro. De ahí la íntima relación existente entre este elemento y la imputabilidad o reproche (culpa o dolo) del agente».
«Que, al efecto, conviene hacer presente, en primer término, que la demandada, al evacuar el trámite de la dúplica (el libelo se tuvo por contestado en rebeldía de Universidad Los Leones), cuestionó el régimen de responsabilidad invocado por la actora», añade.
«Que, baste señalar, conforme a lo razonado previamente, que aún en el caso de existir un contrato de prestación de servicios educacionales entre las partes, nada obsta a que se ejerza una acción por responsabilidad extracontractual, en relación a la acción imputada a la demandada, máxime considerando que la acción así planteada resulta incluso más beneficiosa para la demandada en cuanto a la carga de la prueba, pues compete a la sra. Donoso Fuentes acreditar la concurrencia de los presupuestos de este tipo de responsabilidad. En cambio, en un régimen contractual, el peso de la prueba en cuanto al cumplimiento de las obligaciones empece a quien se reprocha su incumplimiento, afirma la resolución.
«Que, por otra parte y como ya se ha analizado por diversos autores, hay situaciones en que se puede invocar uno u otro régimen, lo que se ha desarrollado bajo la denominación de cúmulo de responsabilidad, tanto por la doctrina como por la jurisprudencia de nuestros Tribunales Superiores de Justicia, quedando siempre a salvo el principio iura notiv curia, que permitiría incluso a este Tribunal modificar el régimen de responsabilidad planteado», establece.
«Véase, por ejemplo, lo analizado en fallo de la Excma. Corte Suprema, Rol 31.061-2014, en donde se razona: ‘En este escenario no se vislumbra razón jurídica alguna para que pueda privarse a la víctima, el derecho de optar por el estatuto que utilizará para reclamar la reparación que pretende a modo de indemnización de perjuicios, es decir, de elegir o escoger, entre el ejercicio de la acción por responsabilidad contractual o el de la acción por responsabilidad delictual, al presentarse como en el caso de autos, tanto un incumplimiento a una obligación contractual y a una obligación legal, las que tienen un mismo objeto'», cita el fallo.
«Que, de este modo, se desestimará la primera alegación de la demandada, siguiendo con el análisis de la concurrencia de los requisitos de la responsabilidad extracontractual», concluye.
Los hechos
Con relación a los hechos, el tribunal dio por acreditado en base a las pruebas documentales y testimoniales aportadas al proceso, «que el día 12 de octubre de 2016, la actora, Claudia Donoso Fuentes, sufrió un accidente al interior de la Universidad Los Leones, al resbalar por las escaleras, caer de espaldas y golpearse en su zona posterior, trasladándose acto seguido al lugar donde trabajaba su madre, quien la auxilió y la llevó al Instituto Traumatológico Teodoro Gebauer Weisser, ingresando con hipótesis diagnóstica, ‘contusión coxis’, disponiéndose la realización de diversos exámenes, reposo y toma de medicamentos, estado que se agravó con el pasar de los días, siendo diagnosticada con posterioridad con trauma del sacro, sub luxación coxis, debiendo someterse a infiltraciones y largos tratamientos de kinesiología».
«Que, luego, puede determinarse que efectivamente la srta. Donoso Fuentes cayó de las escaleras, lo que se ve refrendado en correo electrónico enviado a la Jefa de Carrera, sra. Andrea Valenzuela, a los pocos días del accidente, el 18 de octubre siguiente, quien incluso en respuesta del día 24 señala haber constatado con la enfermera del reciento la ocurrencia del mismo, pese a la negativa de la actora», consigna.
«Luego –prosigue–, una de las testigos, srta. Hernández Ballestero, si bien es testigo de oídas, reitera la narración de los hechos y, por su parte, la sra. Andaur Martínez, al declarar, indica que la actora llegó al lugar de trabajo de su madre, con sus ropas húmedas y rotas, lo que observó porque se encontraba presente en el lugar, relato congruente con lo referido en el libelo y expuesto en correos electrónicos a representantes de la Universidad».
Por tanto: «se concluye que efectivamente la demandada incurrió en una acción u omisión culposa, al tener las escaleras húmedas, sin alertar a los transeúntes, lo que provocó la caída de la srta. Claudia Donoso Fuentes, con las consecuencias antes referidas».