La Corte Suprema acogió los recursos de revisión y anuló las sentencias dictadas por el Consejo de Guerra en Pisagua, realizados en 1973, y que condenaron a dirigente socialista a la pena de muerte y a otros 13 prisioneros políticos a penas de presidio y relegación, respectivamente.

Según el Poder Judicial, la Segunda Sala del máximo tribunal integrada por los ministros Carlos Künsemüller, Jorge Dahm, Juan Manuel Muñoz Pardo y las abogadas (i) Leonor Etcheberry y María Cristina Gajardo– anuló los procesos impugnados y decretó la absolución de todos los recurrentes, cuyas condenas se basaron en confesiones que fueron obtenidas bajo tortura.

El fallo establece que “los nuevos antecedentes reseñados son suficientes para demostrar la existencia de un método, patrón o sistema general de menoscabo físico o mental y de afrenta a su dignidad, al que fueron sometidos los acusados ante los Consejos de Guerra convocados, los que fueron cometidos por parte de sus interrogadores, celadores u otros funcionarios que intervinieron en el procedimiento mientras dichos inculpados eran mantenidos detenidos. Todo ello con el objeto de obtener su admisión o confesión de los hechos que se les atribuían, así como para que implicaran o imputaran al resto de los procesados en los mismos hechos»,

«De ese modo, prescindiendo de esa confesión y aquellas declaraciones, no quedan elementos probatorios que permitieran al Consejo de Guerra alcanzar la convicción condenatoria en la sentencia objeto de revisión y, por consiguiente, las circunstancias que se han descubierto con posterioridad son de tal naturaleza que permiten establecer claramente la inocencia del allí condenado», agrega la resolución.

En este sentido “se declarará que todo lo obrado en el proceso impugnado es nulo», concluye el fallo.