A 39 meses de la desaparición de la estudiante japonesa Narumi Kurosaki en Francia, caso en que el único sospechoso es su ex pareja, el chileno Nicolás Zepeda, este jueves comenzaron en la Corte Suprema los alegatos para su extradición al país europeo.

La justicia gala acusa a Zepeda por el delito de homicidio con premeditación y considera una cadena perpetua.

En los alegatos de apertura se presentaron pruebas como los registros de la tarjeta de crédito de Zepeda y del GPS del auto que arrendó, que se sumaron testimonios de compañeros de la residencia en donde vivía Narumi y de la familia de la víctima.

«Estamos convencidos de que, con los antecedentes aportados por la República de Francia, hay antecedentes suficientes para acreditar su participación en la muerte de Narumi Kurosaki y, por lo tanto, procede el pedido de extradición», comentó el director de la Unidad de Cooperación Internacional y Extradición de la Fiscalía Nacional, Antonio Segovia y consigna Cooperativa.

«La audiencia está recién comenzando y faltan etapas como la probatoria, en la que se darán los argumentos de ambas partes», agregó Segovia.

Previo a los alegatos, la madre de la víctima envió una carta dirigida a las autoridades chilenas y replicada por un medio francés, donde aseguraba haber «perdido su trabajo y las ganas de vivir» y afirmaba que «fue Nicolás quien escondió a Narumi»

«El crimen que cometió es atroz y sin precedentes. Daría mi vida para que Nicolás sea juzgado en Francia», agregaba.

«Investigación poco seria»

La abogada de Zepeda, Joanna Heskia, asegura que, por parte de los acusadores, hay una investigación que pretende impresionar, poco seria y que no cumple con los estándares probatorios. Además, recuerda que nunca se ha encontrado el cuerpo de la estudiante.

«Para considerar una extradición debe haber una investigación seria que acredite la existencia del delito y la participación (de Zepeda). Nosotros estimamos que esto no es así y lo podremos sostener en la rendición de las pruebas», afirmó.

El 18 y 19 de marzo continuarán las audiencias en su fase probatoria en la que se presentarán testigos desde Francia y Japón a través de videoconferencia.