El ministro de Salud, Jaime Mañalich, se querelló por el delito de injurias, luego que fuera acusado que manipular con fines políticos las cifras del coronavirus.

La acción legal presentada ante el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago, si bien está dirigida en contra de quienes resulten responsables, apunta a una declaración subida a la web de la Confederación de Funcionarios de la Salud Municipal (Confusam), el pasado 26 de febrero.

En ella, indica Mañalich, la Confusam le imputó haber señalado que en Chile existían 260 casos en aislamiento y evaluación de haberse infectado con la cepa que apareció en China a fines de 2019.

“El país conoce antecedentes claros de informaciones entregadas por el actual ministro de Salud que después resultaron no ser ciertas (…)” se lee en el comunicado citado por Mañalich.

El libelo agrega que los dichos de la Confusam fueron reproducidos por un medio de comunicación digital y, en ese contexto, llegó a la ciudadanía, lo que habría afectado su honra, ya que a su juicio, su cartera ha actuado con transparencia y veracidad.

Patrocinado por los abogados Jorge Hübner y Jaime González, solicitó, de acreditarse los hechos ante la justicia, los responsables sean sancionados por tres años de presidio y el pago de 150 Unidades Tributarias Mensuales (UTM), es decir una suma de 7 millones 500 mil pesos.

La querella por este delito es una acción criminal de carácter “privado”, en otras palabras, el recurrente puede retirarla cuando estime conveniente sin que intervenga el Ministerio Público.

Al respecto, el vicepresidente de la Confusam, Esteban Maturana, respondió a las acusaciones de Mañalich.

“La verdad es que no nos sorprende en absoluto. Ahora que estamos ante un problema complejo como es el coronavirus. Las querellas que presente el ministro Mañalich solo contribuyen a generar un ambiente de mayor tensión, en el contexto de movilizaciones que vive el país, cuando además el Presidente (Piñera) ha dicho que no lo temblará la mano a la hora de convocar a un nuevo estado de excepción. Esta es una lógica autoritaria”, indicó.

Y agregó: “Esto pretende amedrentar a los actores sociales que están pidiendo, entre otros temas el derecho a la salud, así que nosotros mantenemos íntegramente lo que hemos dicho, en torno a que es llamativo que aparezcan 260 casos, porque antes se hablaba solo de un caso e una persona que había llegado de Italia. Y estos 260 casos, que nos parecen extraños y sorprendentes, porque no pueden haber aparecido en tanto poco tiempo”.

Enfatizó que “para el Gobierno podría ser muy útil una situación epidemiológica compleja, porque hasta ahora no han tenido la capacidad de contener la movilización social, entonces más de alguien podría sentirse tentado a hacer una instrumentalización política”.

 

INADMISIBLE

El juez Mario Cayul Estrada determinó que el comunicado no causó «deshonra, descrédito o menosprecio de la persona respecto de quien se expresan», como requiere el tipo penal que configura el delito de injurias graves.

«Los antecedentes expuestos no dan cuenta de ese tipo de expresiones ni de la gravedad necesaria para afectar la honra u honor del querellante», enfatiza el fallo.

Pocos minutos después de la resolución del tribunal, el titular del Minsal anunció que «vamos a apelar, por supuesto» por la gravedad que le atribuye a los dichos de la Confusam.

«El que trabajadores de la salud digan que el ministro miente cuando entrega una información oficial es algo extraordinariamente grave y completamente inadmisible, y yo no lo voy a tolerar. Que se diga que el ministro miente es un delito, y así lo vamos a perseguir», comprometió Mañalich.