Colusión, corrupción y nepotismo. Tres conceptos incorporados en la agenda que impulsan algunos sectores a raíz de la crisis social y que podrían resolverse mediante lo que representa la primera prioridad del nuevo subsecretario de Justicia: Ingresar al Congreso el proyecto del nuevo Código Penal; el actual data de 1875.
Sebastián Valenzuela Agüero se desempeñaba como jefe jurídico del Ministerio de Justicia hasta que desde este lunes reemplazó oficialmente a Juan José Ossa. Por eso, el abogado y magíster en Derecho Penal de la Universidad Católica de Valparaíso está imbuido en la línea de la cartera. Fue jefe de la División de Reinserción Social de Justicia, secretario ejecutivo de la Comisión Coordinadora del Sistema de Justicia Penal, integrante del Comité de Expertos para la evaluación de proyectos en el Fondo Nacional de Seguridad Pública, y defensor penal público.
Hizo clases de Derecho Procesal y Derecho Penal en la universidad, en la Academia Judicial y en las escuelas de formación judiciales y penitenciarias latinoamericanas.
Fue socio fundador de la Asociación Chilena de Justicia Terapéutica. En 2012, la Fundación Paz Ciudadana lo nombró ‘Joven Promesa en Seguridad Ciudadana’. Y, hasta 2018, fue vicepresidente de la fundación ‘Proyecto B’, dedicada a la inserción laboral a menores de edad condenados.

—¿Cuáles serán sus tres focos prioritarios, subsecretario?
—El primero, el nuevo Código Penal, que esperamos ingresarlo este semestre. En segundo lugar, la reforma a la Justicia Civil. Y tercero, la modernización de las corporaciones de Asistencia Judicial, que permitirán mayor acceso a la justicia.

—¿Por qué los eligió?
—Tenemos un Código Penal del siglo antepasado, que no recoge los fenómenos actuales de criminalidad y que tiene reformas parciales tipo parches, que hace que sea inorgánico, y acompañada de un centenar de leyes especiales que tienen otros delitos. Se requiere un Código moderno y que unifique todos los delitos. Por eso, la urgencia del nuevo Código Penal.
‘En cuanto a la reforma a la Justicia Civil, porque Chile modernizó todos los otros sistemas judiciales (Penal, de Familia, Laboral) y requiere modernizar este último, que es el que concentra más causas y mayor impacto en las personas’.
‘Y la modernización de las corporaciones de Asistencia Judicial representa el acceso a la justicia para la ciudadanía, para que a través de abogados, y no de estudiantes en práctica, como sucede hoy, apoyen a la gente que no puede tener abogado, sea en temas laborales (despidos) penales (víctimas), de familia (pensiones alimenticias)’.

—¿Y cómo se insertan estas reformas en el marco de una posible nueva Constitución?
—Cualquiera sea el resultado constitucional, estos procesos son ineludibles para Chile.

Fuente: El Mercurio