‘Cuando en cualquier forma fueren negligentes en el cumplimiento de sus deberes’. La frase aparece en los tres recursos de queja en la Corte Suprema en contra de cuatro jueces de los juzgados de garantía de la Región Metropolitana presentados por el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH). Se trata de recursos por hechos ocurridos durante el estado de emergencia y toque de queda.
Uno es contra dos jueces del Juzgado de Garantía de Puente Alto. El 23 de octubre, uno no habría contestado ‘por más de una hora’ unos llamados constantes de abogados del instituto por un amparo de urgencia. Mientras que el otro sí lo hizo, pero no fue al lugar, pues adujo eventuales problemas de seguridad para ir.
El caso al que debían acudir era para ocho menores de edad y cuatro mujeres adultas que estaban en la 20ª Comisaría de Puente Alto. Por este hecho existen querellas por eventuales apremios ilegítimos y torturas.
Otro hecho es contra un juez del 2° Juzgado de Garantía de Santiago: el 28 de octubre, tras el fin del estado de emergencia, una persona habría sido ‘golpeada y agredida por parte de Carabineros’ en la comuna de Santiago.
Estaba en un Servicio de Urgencia de Renca. El juez contactado se declaró incompetente ‘por aplicación del principio de territorialidad’, y desestimó el amparo, indicando que se debía recurrir a un juez del 7° Juzgado de Garantía.
El último es contra una magistrada del 7° Juzgado de Garantía de Santiago. El 20 de octubre, a la ex Posta Central llegaron tres heridos, dos con heridas de perdigones en los ojos. El texto asegura que todos ellos querían dar su testimonio al INDH, ‘pero personal médico lo impidió’, asevera. Entonces se solicitó tramitar un amparo, el cual habría sido rechazado por la jueza.