Fue a mediados de agosto cuando el Gobierno anunció —en medio de una serie de medidas de reactivación económica— que retomaría la idea de permitir la venta de medicamentos que no requieren receta médica fuera de farmacias, por ejemplo, en supermercados y estaciones de servicio.
En esa ocasión, el ministro de Economía, Juan Andrés Fontaine, aseguraba en Twitter que la medida permitiría ‘bajar los precios’.
Finalmente la indicación fue ingresada en la comisión de Hacienda, donde se discutía el proyecto del ley de Fármacos II. Era la tercera vez que en un mandato del Presidente Piñera se buscaba esta alternativa. Durante su primer gobierno se envió un proyecto, el cual fue rechazado en la comisión de Salud, mientras que el año pasado fue el entonces ministro Emilio Santelices quien hizo el intento y fue la misma comisión la que rechazó la indicación.
Y esta semana el Gobierno sufrió su tercer traspié, ya que la comisión de Salud de la Cámara de Diputados rechazó nuevamente la indicación.
Según el ministro de Salud, Jaime Mañalich, la única forma de corregir el mercado actual de la industria farmacéutica, en el que hay tres grandes cadenas, es otorgándole mayor apertura y competencia. Por lo mismo, afirma que ‘el Gobierno va a insistir en todas las instancias que queden en esta posición de que se puedan vender medicamentos fuera de las farmacias, porque eso representa un ahorro que estimamos del 30% del gasto de las personas’.
El diputado Juan Luis Castro (PS), miembro de la comisión de Salud, afirma que ‘fue una votación muy contundente, de 8 votos contra 4, incluso con voto del diputado Andrés Celis (RN). No fue solo la oposición’, consigna El Mercurio.
El rechazo, argumenta, está dado porque ‘no son los remedios sin receta los más caros en Chile, sino al revés, son los más baratos; estamos hablando del paracetamol o el ibuprofeno. Por lo tanto, no son los que más afectan al bolsillo de los usuarios. Pero, además, son productos de alto nivel de automedicación actualmente en Chile y esto puede potenciar ese fenómeno’.
El martes, la comisión de Salud continuó con la discusión del proyecto, que debería ser despachado en la próxima sesión para pasar a ser visto en sala.
Al respecto, Mañalich dice que la comisión ‘hizo lo que ya había hecho, que es rechazarlo, pero el proyecto se va a discutir en sala, después en comisión mixta, y eventualmente, si no hay avances, tendrá que haber un veto aditivo del Presidente para tratar de sacar esto adelante. Pero vamos a insistir’.
Por su parte, el diputado Castro advierte que ‘el Gobierno puede seguir insistiendo, pero en la sala va a tener un nuevo revés, porque aquí hay parlamentarios, incluso del oficialismo, que comparten nuestro criterio’.