Se publicó ayer en el Diario Oficial el último reglamento que estaba pendiente para la entrada en vigencia de la Ley de Identidad de Género, promulgada en noviembre de 2018. El trámite se da luego de que el martes la Contraloría tomará razón del instrumento elaborado por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, el que tiene como objetivo establecer las reglas que deben regir a las entidades que ejecuten los programas de acompañamiento que quedaron incorporados en la normativa, específicamente en caso de que quienes quieran optar por su cambio de sexo registral sean menores de edad.

Con la publicación del reglamento, y luego de que el 13 de agosto se publicara también el que regula el procedimiento de rectificación de sexo y nombre ante el Registro Civil, la normativa quedó en condiciones de entrar en vigencia en 120 días más, es decir, a fines de diciembre, lo que implica casi tres meses de retraso de acuerdo a lo presupuestado.

Esto, considerando que en la ley se estableció un plazo de 120 días para que, una vez dictados los reglamentos, se capacite a los funcionarios públicos que tendrán que cursar los distintos trámites para la correcta implementación de la ley. Ambos instrumentos fueron ingresados a Contraloría a fines de junio, tras la presión de organizaciones de la diversidad sexual que advirtieron una demora del gobierno en la materia. A esas alturas el Ejecutivo ya había incumplido los plazos legales que quedaron fijados en la normativa para que los reglamentos estuviesen dictados a más tardar el día 10 de ese mismo mes. De cumplirse ese cronograma. la ley habría entrado en vigor a inicios de octubre de este año, lo que finalmente no ocurrirá.

En el caso del reglamento que regula los programas de acompañamiento, el retraso fue aún mayor. De hecho, el gobierno tuvo que retirar el instrumento de Contraloría luego de que el organismo detectara que se había incorporado, por esa vía, un requisito que no quedó establecido en ley. Así, el texto debió ser modificado por el Ejecutivo, lo que permitió su toma de razón.

La normativa permitirá a las personas trans -mayores de edad- rectificar ante el Registro Civil su partida de nacimiento, adecuando su nombre a su identidad de género, hasta por dos veces. En el caso de los adolescentes entre 14 y 17 años, estos deben contar con la venia de -al menosuno de sus padres para realizar el trámite, quienes deberán elevar la solicitud ante un juez de familia. De arrepentirse de su decisión, los jóvenes podrán revertirla una vez que cumplan la mayoría de edad. La normativa dejó fuera a los menores de 14 años.

Sin embargo, estos podrán participar de los programas de acompañamiento, que -según se estableció en el reglamento- solo podrán ser ejecutados por entes sin fines de lucro, constituidos como personas jurídicas y que cuenten, entre otras exigencias, con instalaciones que garanticen una ‘atención personalizada en condiciones de privacidad’, además de un equipo biosicosocial con experiencia de, al menos, dos años. Además, las entidades deberán guiarse por los principios que quedaron establecidos en la ley, entre ellos, el interés superior del niño, su derecho a ser oído, la no patologización y la no discriminación arbitraria.

Fuente: La Tercera