Gran conmoción provocó la muerte de Marcelo Albornoz, ministro suspendido de la Corte de Apelaciones de Rancagua, y que era investigado por posible tráfico de influencias en la intervención en procesos judiciales

Uno de los más sorprendidos con la drástica noticia del ministro, fue su abogado Gonzalo Linazasoro, quien tomó su caso gratis o pro bono, «porque es una causa de interés público. Creía que se podría declarar su inocencia”, explicó el profesional.

Además, Linazasoro contó que luego que la Corte Suprema decidiera abrir un proceso de remoción en contra de Albornoz, habló con su defendido: “Lo llamé para contarle que nos había ido mal en términos de que no habían hecho ninguna distinción los ministros de la Corte Suprema y que lo habían suspendido y abierto un cuaderno de remoción”, consignó El Mercurio.

“Quedó anonadado, sorprendido con una resolución tan contraria a derecho según nuestra opinión. Estábamos tan sorprendidos que decidimos darnos unos días para procesar lo ocurrido y conversar ayer u hoy”, expuso el abogado, quien además recalcó que Albornoz estaba “sorprendido, decepcionado”, con la decisión del máximo tribunal.

Además, aclaró que en cuanto al proceso de investigación, “faltaba su informe. Pero son pasos que no deberían haber cambiado el resultado, porque todo lo que se había dicho y que había conocido la Corte Suprema, ya se había visto en el proceso administrativo que llevaba la ministra Rosa María Maggi”.

En ese sentido, señaló: “Estábamos convencidos que la ministra Maggi no iba a formular cargos en su contra y también, que no iba a salir fallo en contra. Me dijo: ‘Si nos llega a ir mal, nos vamos a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Él iba a pelear hasta el final, por eso es muy sorpresivo que se haya suicidado”.

El supuesto préstamo

En cuanto al delito por el que estaba siendo investigado, sostuvo que “él no resolvió nada del doctor Luis Arenas, en ninguna de las dos causas que tuvo, ni como juez de garantía, ni como ministro de la Corte de Apelaciones de Rancagua. Se encontraba de vacaciones. Ambos eran masones y era un dinero para un amigo (de la logia) que estaba con cáncer terminal y que murió en noviembre pasado. Esto fue declarado por cinco testigos”.

“A él nunca se le formuló un cargo por tráfico de influencia, sólo por faltar a la probidad del deber del cargo (…). Jamás lo investigaron por cohecho o tráfico de influencias, formalizada o desformalizada. Tampoco fue citado a declarar”, manifestó.

Con respecto a lo que viene, Lizanasoro acotó que Albornoz “tendrá que ser sobreseído. Respecto de lo otro, mi relación profesional terminó, ya no puedo asumir ninguna representación y defensa porque ya está muerto”.

Trayectoria de Albornoz

Por otro lado, Linazasoro comentó que el fallecido ministro, “entró en tercero o cuarto de la universidad a trabajar en el Primer Juzgado Civil de Santiago (…), no había hecho otra cosa que trabajar en el Poder Judicial. Removerlo era cortarle la vida y terminar con lo único que había hecho desde siempre».

Asimismo, declaró que “no me imagino lo que podría haber hecho Marcelo fuera del Poder Judicial, si esa había sido su vida. No lo dije previendo una situación de suicidio, sino que le estaban acabando la vida laboral”.

Sobre sus días suspendido, reveló que Albornoz “estaba dedicado a plantar limones, a andar a caballo en casa de amigos. Hacía múltiples cosas”.