La ministra de la Corte Suprema Ángela Vivanco Martínez dictó la clase magistral: «La libertad de expresión y los fallos de la Corte Suprema. Lineamientos sobre una garantía democrática», en acto de inauguración del año académico de la Universidad Santo Tomás, sede Talca.

La actividad estuvo encabezada por el rector de la casa de estudios, Osmán Garrido, y contó con la presencia de los ministros de la Corte de Apelaciones de Talca Rodrigo Biel, Eduardo Meins y Olga Morales; además de jueces, académicos y estudiantes.

Al término de la ponencia, la ministra Vivanco explicó que eligió exponer sobre libertad de expresión por ser un tema de actualidad y esencial en un estado democrático. «Me parece que es un tema muy actual. Hoy la libertad de expresión es una base esencial, a mi juicio, del sistema democrático, por lo que traté de presentar en la conferencia la evolución de la libertad de expresión, su importancia, que no es una libertad absoluta, y que debe ser ejercida con responsabilidad», dijo.

«Además, es importante que sea una garantía cautelada; es decir, que las personas puedan contar realmente con protección. Y esa es la labor que tenemos como tribunales de justicia; ni limitar ni censurar la libertad de expresión, ni a los medios, ni a las personas, sino que asegurar que la ciudadanía ejerza sus libertades en un ámbito de paz, tranquilidad y armonía; proteger los abusos y hacer valer las responsabilidades cuando sea el caso», afirmó Vivanco.

La ministra de la Corte Suprema agregó que: «el Poder Judicial es uno de los tres poderes del Estado, donde nosotros tenemos la obligación fundamentalmente de servir a las personas, de protegerla. Y parte de ese servicio, de esa cercanía en la administración de justicia, tiene que ver con apertura, transparencia y cercanía para que nos entienda la comunidad. En definitiva, humanizar la administración de justicia, la que está al servicio de las personas. Ese es el camino correcto a mi entender».

Finalmente, la ministra Ángela Vivanco sostuvo que la actividad en la jurisdicción le provocó una doble satisfacción: reencontrarse con autoridades y académicos de la casa de estudios donde trabajó, y con los ministros de la Corte de Apelaciones de Talca, a quienes «les tengo un especial aprecio ya que nos ha tocado compartir en la Corte Suprema, por lo que tengo una gran valoración de su trabajo», concluyó.