Con motivo de una nueva conmemoración del Día Internacional del Trabajo, el presidente de la Corte Suprema, Haroldo Brito, se refirió a la importancia jurídica que el Estado le brinda al trabajo y las insuficiencias que presenta la regulación en este ámbito.

En el marco de una nueva ceremonia de juramento de abogados, la autoridad manifestó que «los derechos laborales colectivos no pueden ser objeto por parte del Estado de restricciones distintas a las prescritas por la ley, en tanto necesarias en una sociedad democrática, de acuerdo con intereses de seguridad u orden público, o para la protección de los derechos y libertades de los demás».
Agregó que «es importante considerar que la protección que el Estado debe brindarle al derecho al trabajo y a los trabajadores constituye un sistema cautelar amplio que incluye, también, otros derechos  estrechamente relacionados como los ya mencionados derechos: al descanso, a la protección en el pago de sus remuneraciones y otras tantas previsiones de este carácter que conforman la legislación laboral y los convenios internacionales. Por cierto, y muy especialmente, integra este esencial estatuto el proceso jurisdiccional laboral especializado previsto para los conflictos de esta clase».
El presidente de la Corte Suprema enfatizó que más allá de todas las previsiones normativas, «lo cierto es que existen ámbitos en los cuales la protección del Estado aún resulta insuficiente o incompleta, lo cual se grafica de manera notoria en las constantes modificaciones que se incorporan al Código del Trabajo. Solo durante en los últimos dos años ha sufrido 10 modificaciones. No obstante ellas, aún quedan ámbitos en los que simplemente la protección jurídica es insuficiente».
Indicó que en la actualidad «las normas del Código de Trabajo se aplican solo a las relaciones laborales que se generan por prestación de servicios en virtud de un contrato de trabajo. Pero la realidad es más amplia. En febrero del año pasado el Instituto Nacional de Estadísticas informó que el 30% del trabajo en Chile es informal. Es decir, se genera con inexistencia de un contrato de trabajo, y por tanto escapa a la protección jurídica del Estado».
«Es el caso de algunos fenómenos culturales o sociales, como el trabajo a través de internet, de aplicaciones de celulares y del trabajo de los migrantes. Estas inevitables modalidades incorporan una serie de problemas que por cierto, ahora, no es posible tocar» finalizó.
Esta fue la vigésima tercera ceremonia del presente año, ascendiendo a 1139 los profesionales titulados a la fecha.