El recién asumido presidente de la Asociación de Fiscales, Claudio Uribe,reconoció que la denuncia del persecutor Sergio Moya con su superior, el fiscal regional de O’Higgins, Emiliano Arias, por presunto tráfico de influencias y obstrucción a la justicia, «lesiona» la imagen del Ministerio Público pese a ser un caso «aislado».

En conversación con El Diario de Cooperativa, Uribe descartó que este caso sea producto de una falta de fiscalización interna en la institución: «Yo creo que tenemos bastantes controles, internos por un lado, tenemos que informar al Senado de lo que hacemos, tenemos fiscales denunciados que han sido investigados (…) no es un problema de control».

No obstante, siente que es «un hecho aislado» y que «la mayoría de los fiscales estamos dedicados a investigar causas muy relevantes». Además reconoció que aunque la denuncia está «circunscrita a muy pocas personas, lamentablemente lesiona nuestra imagen».

Ya son casi dos semanas desde que Moya, fiscal de Alta de Complejidad de Rancagua, dio a conocer la denuncia a través de un canal de televisión, tiempo en el que tanto él como Arias han ofrecido una serie de entrevistas en diversos medios de comunicación para comentar sus posturas y cuestionarse mutuamente en este caso.

Al respecto, Uribe, fiscal adjunto de Valparaíso, consideró que aquello no le parece «mal», porque «la transparencia es un valor importante», pero igualmente planteó que «seguir ventilando cada detalle por los medios no sé si aporta algo (…) es un exceso».

Evitó hablar de «crisis» en el Ministerio Público a raíz de esta polémica, y fustigó el planteamiento que ronda en el Congreso de extender el marco de acción de la acusación constitucional hacia el fiscal nacional y los fiscales regionales: «Es una idea peregrina que el poder político trate de involucrarse en el mundo de los fiscales de esa manera, nosotros investigamos políticos».

En concreto, Moya denunció a Arias ante el fiscal nacional Jorge Abbott por tráfico de influencias en la arista del síndico Herman Chadwick en el caso Caval, obstrucción a la investigación contra el juez de la Corte de Apelaciones Mario Elgueta, ocultamiento en la causa del Teatro Regional de Rancagua y violación de secreto en una causa que llegó a O’Higgins desde Puerto Montt.

En tanto, la semana pasada Abbott designó al fiscal regional de Magallanes, Eugenio Campos -a cargo de la causa del fraude en Carabineros-, como el encargado de la investigación penal en contra de su par Arias; mientras que la indagatoria administrativa será llevada por el fiscal de Antofagasta, Alberto Ayala.